Mora crediticia en Salta: 32,8% de deudores están en situación irregular

24/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
El nivel de morosidad financiera en Salta registró datos alarmantes al cierre de mayo de 2026, alcanzando un 17,1% de irregularidad en los montos prestados. La situación resulta más crítica en los compromisos asumidos mediante plataformas digitales, donde el porcentaje de retraso trepa de forma considerable. En total, un 32,8% de las personas radicadas en la provincia que mantienen obligaciones de pago se encuentran en condición de mora.

El endeudamiento familiar en la provincia de Salta muestra un deterioro continuo reflejado en los registros oficiales del sistema crediticio. Al mes de mayo de 2026, el ratio global de irregularidad en las deudas de la jurisdicción escaló al 17,1%, ubicando a la provincia en sintonía con las zonas del país que muestran mayor tensión financiera.

La brecha entre las entidades bancarias tradicionales y las billeteras virtuales expone el origen de los mayores atrasos en el cumplimiento. Mientras que la morosidad registrada en los bancos tradicionales dentro del territorio salteño asciende al 11,8%, el nivel de incumplimiento en los proveedores no financieros de crédito o billeteras virtuales trepa hasta un 30,8% sobre el total de los fondos otorgados.

El impacto social del endeudamiento también queda graficado al medir la cantidad de usuarios afectados. En Salta, el 32,8% de la población que tomó algún tipo de asistencia financiera registra impagos. Al desagregar por canal de financiamiento, la tasa de personas morosas es del 17,2% en el sector bancario, pero alcanza a un 37,7% de los clientes que optaron por plataformas digitales.

Dato clave: Casi 4 de cada 10 salteños que operan crédito mediante billeteras digitales o fintech se encuadran hoy en categoría de mora.

La tendencia observada en Salta responde a un escenario generalizado donde el atraso en tarjetas de crédito y préstamos personales viene acumulando incrementos ininterrumpidos. A medida que los ingresos pierden capacidad de cobertura frente a los costos diarios, los usuarios optan por sostener consumos básicos recurriendo a canales digitales que operan con tasas de interés significativamente más elevadas.