07/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: La UIA quedó en silencio tras los ataques de Luis Caputo, que los llamó “Tarados” y “llorones”. Imagen: Web.
El ministro de Economía Luis Caputo volvió a generar polémica tras calificar de “tarados” a empresarios industriales que cuestionan la situación del sector. La UIA no logró acordar un comunicado oficial y sólo expresó críticas moderadas, mientras industriales de Santa Fe salieron con mayor dureza. Los empresarios advierten por la caída de la actividad, la pérdida de competitividad y el deterioro del entramado productivo argentino.
El enfrentamiento entre el Gobierno de Javier Milei y el sector industrial sumó un nuevo capítulo luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, calificara de “tarados” a empresarios que cuestionan el rumbo económico.
La respuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) fue cautelosa: la entidad no logró consensuar un comunicado institucional y dejó que su presidente, Martín Rappallini, expresara una postura moderada frente a las críticas oficiales.
El episodio volvió a abrir el debate sobre la relación entre la Casa Rosada y el sector productivo, en un contexto marcado por cierres, caída de actividad y dificultades para sostener inversiones.
Caputo volvió a apuntar contra la industria
Durante una exposición pública, Caputo cuestionó la idea de que la industria argentina hubiera atravesado un período de crecimiento durante los gobiernos anteriores y afirmó que el sector había funcionado con beneficios financiados por el resto de la sociedad.
“Para todos los tarados que hablan de la industria”, lanzó el ministro al referirse a quienes defienden políticas de protección al entramado fabril.
Sus declaraciones generaron malestar entre dirigentes empresariales, aunque la conducción de la UIA evitó una confrontación directa con el Gobierno nacional.
La UIA no emitió un comunicado oficial
Según trascendió, dentro de la mesa ejecutiva de la entidad hubo cuestionamientos internos por los dichos del ministro, pero no se alcanzó un acuerdo para emitir una respuesta institucional.
Finalmente, Rappallini sostuvo que las expresiones de Caputo “no son declaraciones felices” porque afectan el diálogo necesario entre el sector público y privado.
Sin embargo, el titular de la UIA también buscó mantener un tono conciliador y afirmó que la industria puede convivir con objetivos como la estabilidad económica, la reducción de la inflación y el equilibrio fiscal.
Antecedentes de tensión con gobiernos anteriores
El cruce recordó otro episodio ocurrido durante la gestión de Mauricio Macri, cuando el entonces ministro de Producción Francisco Cabrera había acusado a empresarios industriales de ser “llorones”.
Ahora, sectores críticos del Gobierno señalan que la situación actual del aparato productivo es más grave, con empresas afectadas por la caída del consumo interno, los costos y la pérdida de competitividad.
Los industriales santafesinos salieron al cruce
La postura más dura llegó desde la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), que publicó un comunicado bajo el título “La industria argentina merece respeto y diálogo”.
La entidad rechazó las expresiones de Caputo y sostuvo que los agravios no solucionan los problemas que atraviesa el sector.
“Las industrias argentinas enfrentan una realidad compleja, caracterizada por la caída de la actividad, la pérdida de competitividad, el aumento de los costos y la incertidumbre para invertir y sostener el empleo”, señalaron.
Los industriales santafesinos remarcaron que la producción nacional requiere políticas públicas y diálogo institucional, y reclamaron que el debate económico se dé “con respeto y datos objetivos”.
Una industria golpeada por la crisis económica
Mientras el Gobierno defiende su programa de ajuste y desregulación económica, sectores industriales alertan sobre el impacto en fábricas, empleo y economías regionales.
La discusión expone una tensión creciente: mientras la administración Milei sostiene que el mercado debe ordenar la economía, empresarios industriales reclaman condiciones para competir y sostener la producción nacional.






