17/08/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Fundación Argentina Global abrió la inscripción al Future Leaders Programme Argentina, una convocatoria para estudiantes universitarios avanzados y graduados recientes de todo el país. Imagen: El Destape.
La secretaria de Malvinas, Paola Di Chiaro, es también integrante fundadora de Argentina Global, una organización vinculada a programas de formación y relaciones internacionales. La participación de la entidad en iniciativas asociadas al programa británico Chevening reavivó el debate sobre la influencia del Reino Unido en la formación de dirigentes argentinos.
La cuestión Malvinas volvió a quedar en el centro de una polémica política a partir de los vínculos institucionales de la secretaria de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur, Paola Di Chiaro, con organizaciones dedicadas a la formación de dirigentes y al análisis de política internacional.
Di Chiaro ocupa actualmente la Secretaría de Malvinas de la Cancillería argentina y, al mismo tiempo, figura como miembro fundadora y tesorera de la Fundación Argentina Global, organización que comparte con figuras como Fulvio Pompeo, su presidente y también fundador.
La relación genera cuestionamientos porque Argentina Global participa desde hace años en actividades vinculadas con la formación en asuntos estratégicos, defensa y relaciones internacionales. La propia organización registra convenios, diplomaturas y actividades académicas con universidades e instituciones especializadas.
El debate por el “soft power” británico
Uno de los puntos que vuelve a poner el tema bajo la lupa es el programa Chevening, una iniciativa de becas del Gobierno británico destinada a formar profesionales y líderes de distintos países.
El programa es considerado una herramienta de influencia internacional conocida como soft power, ya que permite al Reino Unido generar vínculos con futuros dirigentes, funcionarios, académicos y referentes de distintos ámbitos.
El problema político aparece cuando ese tipo de programas se cruza con la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, una cuestión que la Argentina sostiene como política de Estado.
La discusión no implica, por sí misma, que una persona que participe de programas académicos británicos adopte posiciones favorables al Reino Unido. Pero sí abre un interrogante sobre los límites y las condiciones de esos vínculos cuando quienes participan ocupan responsabilidades directamente relacionadas con la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
La funcionaria que tiene a su cargo la cuestión Malvinas
La designación de Di Chiaro está oficialmente documentada. La Cancillería la identifica como secretaria de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur, mientras que documentos oficiales destacan su participación en actividades vinculadas con la soberanía argentina sobre las islas.
En junio de 2026, además, integró la delegación argentina ante el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, donde el Gobierno volvió a reclamar por la soberanía de las Malvinas y cuestionó la explotación unilateral de recursos por parte del Reino Unido.
Es decir, la funcionaria ocupa un lugar particularmente sensible: tiene entre sus responsabilidades diplomáticas sostener el reclamo argentino frente a Londres.
Argentina Global y la formación de dirigentes
Argentina Global se presenta como una organización dedicada a los asuntos internacionales y afirma trabajar para que Argentina tenga un papel protagonista en el mundo.
Su estructura incluye a dirigentes y especialistas vinculados con defensa, seguridad, relaciones internacionales y política exterior. Entre sus fundadores aparecen Fulvio Pompeo, Paola Di Chiaro y Norberto Pontiroli, mientras que entre sus miembros figuran, entre otros, Marcos Peña y Laura Alonso.
La organización también desarrolló actividades de formación en seguridad nacional y defensa. En una diplomatura realizada junto a la Universidad de Belgrano, por ejemplo, Di Chiaro participó como coordinadora y expositora junto a funcionarios, diplomáticos y especialistas en cuestiones estratégicas.
Ese entramado de relaciones es el que alimenta ahora el debate sobre la formación de dirigentes argentinos y la influencia de actores extranjeros.
Petróleo, pesca y una disputa que va mucho más allá de las islas
La controversia ocurre, además, en un momento particularmente sensible para el Atlántico Sur.
La disputa por Malvinas no se limita al territorio. También involucra recursos estratégicos como petróleo, pesca y los espacios marítimos circundantes, áreas donde la Argentina denuncia actividades británicas y reclama el cumplimiento de las resoluciones internacionales.
La propia Cancillería sostiene oficialmente que la defensa de la soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur constituye una política de Estado.
Por eso, cualquier vínculo entre funcionarios argentinos responsables de esa agenda y organizaciones o programas asociados con instituciones británicas está destinado a generar un fuerte debate político.
Una pregunta incómoda para la política exterior
El punto central de la discusión no es solamente quién participa de un programa de formación internacional, sino qué intereses, valores y vínculos se construyen alrededor de quienes luego ocupan posiciones estratégicas dentro del Estado.
En el caso de Di Chiaro, existe un dato objetivo: es funcionaria responsable de la cuestión Malvinas y, simultáneamente, integra como fundadora una organización dedicada a formar y vincular actores del ámbito de la política exterior, defensa y seguridad.
El debate queda abierto: ¿hasta dónde puede llegar la cooperación académica y diplomática con el Reino Unido sin generar conflictos de interés o cuestionamientos sobre la soberanía?
En una Argentina donde Malvinas continúa siendo una causa nacional, esa pregunta está lejos de ser menor.
Con información de Nicolás Lantos y El Destape.







