22/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Fernando Cerimedo junto a Diego Spagnuolo, marcados por el mismo destino. Archivo.
El caso judicial que involucra al consultor político Fernando Cerimedo volvió a generar cuestionamientos hacia Javier Milei, luego de que el Presidente compartiera mensajes en defensa de su exasesor. La controversia también puso bajo la lupa el rol de las redes sociales, la desinformación y las estrategias digitales de la ultraderecha.
Milei respaldó a Cerimedo y reavivó la polémica por el caso Bolivia
El caso de Fernando Cerimedo, detenido en Bolivia en una investigación por el ataque contra la abogada Nadia Beller, volvió a quedar en el centro de la escena política argentina luego de que Javier Milei compartiera en redes sociales mensajes favorables al consultor.
Cerimedo fue asesor y estratega digital vinculado al espacio político de Milei. Su detención en Bolivia, donde la Justicia dictó 180 días de prisión preventiva, abrió además un debate sobre las prácticas de comunicación política que durante los últimos años se expandieron a través de redes sociales.
La investigación boliviana sostiene que existen elementos que comprometerían al consultor en el ataque contra Beller. Su defensa, en cambio, sostiene su inocencia y cuestiona las pruebas incorporadas al expediente.
El consultor que hizo de las redes una herramienta política
Cerimedo construyó buena parte de su trayectoria alrededor de las campañas digitales y la utilización de redes sociales para instalar mensajes políticos. También estuvo relacionado con dirigentes de la derecha latinoamericana, entre ellos Jair Bolsonaro y Javier Milei.
El caso adquirió especial relevancia por las investigaciones sobre estructuras digitales utilizadas para multiplicar contenidos. Durante allanamientos realizados en Bolivia, los investigadores informaron el hallazgo de infraestructura que describieron como una granja de bots.
El propio Cerimedo había reconocido en entrevistas periodísticas el manejo de decenas de miles de cuentas falsas en redes sociales. Esos mecanismos son cuestionados por especialistas porque pueden generar artificialmente la apariencia de que una determinada opinión cuenta con un respaldo social mucho mayor del real.
Del laboratorio digital a la política
El episodio reabrió una discusión que excede la situación judicial de Cerimedo: el uso de la desinformación como herramienta de construcción política.
La estrategia consiste en multiplicar mensajes, publicaciones y reacciones hasta convertir un contenido en aparentemente masivo. De esta manera, la cantidad de interacciones puede terminar funcionando como sustituto de la comprobación de los hechos.
Ese modelo de comunicación tuvo un fuerte desarrollo entre sectores de la ultraderecha internacional. En Estados Unidos, Steve Bannon fue uno de los principales impulsores de estrategias de comunicación política basadas en redes y campañas digitales para favorecer a Donald Trump.
Cerimedo quedó asociado a esa corriente en América Latina y tuvo participación en campañas y operaciones digitales vinculadas a distintos dirigentes de la región.
El caso también alcanza al gobierno argentino
La controversia volvió a poner bajo la lupa los vínculos entre Cerimedo y el oficialismo argentino. El consultor había formado parte del entorno comunicacional de Milei y fue señalado en distintas investigaciones periodísticas por su participación en estrategias digitales del espacio libertario.
El episodio también se cruza con el escándalo que involucró a Karina Milei y a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), luego de que se difundieran grabaciones atribuidas a funcionarios y empresarios relacionadas con presuntos pedidos de coimas.
Según la información difundida sobre aquel caso, las grabaciones fueron divulgadas por Natalia Basil, esposa argentina de Cerimedo y trabajadora de ANDIS. Las denuncias generaron un fuerte impacto político y pusieron nuevamente bajo presión al Gobierno.
Críticas al discurso presidencial
El caso Cerimedo se produce además en un contexto de creciente cuestionamiento al discurso de Milei. En las últimas semanas, distintos episodios protagonizados por el Presidente en actos públicos y redes sociales generaron críticas por el tono de sus declaraciones y por sus enfrentamientos con opositores y sectores sociales.
Uno de los focos de discusión fue su participación en la reunión del Consejo de las Américas, donde empresarios y dirigentes escucharon un discurso en el que Milei defendió el rumbo económico del Gobierno y las transformaciones impulsadas desde su llegada al poder.
La frase del titular de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Mario Grinman, sobre que las transformaciones implican “sacrificios” y “dolor”, también generó cuestionamientos en un escenario marcado por el deterioro del consumo y las dificultades económicas de numerosos hogares y empresas.
Cerimedo, un caso testigo
La detención del consultor en Bolivia convirtió su figura en un nuevo punto de discusión sobre los límites de la comunicación política digital.
Mientras la Justicia boliviana avanza con una investigación que incluye el intento de femicidio denunciado por Beller y posibles maniobras financieras, en Argentina el caso vuelve a poner bajo discusión el vínculo entre poder político, redes sociales, campañas de desinformación y construcción de discursos de odio.
Por ahora, Cerimedo permanece detenido y la investigación continúa. En paralelo, el respaldo que recibió desde sectores cercanos al oficialismo vuelve a generar interrogantes sobre cuánto puede influir la maquinaria digital que ayudó a construir en la defensa política de sus propios protagonistas.







