El crédito hipotecario de Nación lanzado por Caputo, podría hacer subir los precios de las propiedades en Salta

27/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella. Imagen: Web. 

El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella, advirtió que una mayor disponibilidad de créditos hipotecarios podría aumentar la demanda y empujar gradualmente los valores de los inmuebles. Los usados serían los primeros en sentir el impacto.

El posible regreso del crédito hipotecario comienza a generar expectativas en el mercado inmobiliario salteño. Según el análisis del presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella, una mayor cantidad de compradores podría provocar una recuperación progresiva de los precios.

“Eso es una cuestión de oferta y demanda. Obviamente que despacito, pero sí se van a ir recuperando precios”, sostuvo Biella al analizar el posible impacto de las nuevas líneas de financiamiento anunciadas por el Gobierno nacional.

Los usados, en el centro de la escena

Uno de los segmentos que podría reaccionar primero es el de las propiedades usadas, donde actualmente existe una importante diferencia respecto de las unidades nuevas.

Biella puso como ejemplo el caso de una propiedad ubicada en Tres Cerritos que años atrás podía valer alrededor de US$150.000 y actualmente se ofrece entre US$100.000 y US$110.000, dependiendo de sus características.

También señaló que la brecha entre propiedades nuevas y usadas puede ser todavía mayor. “Si el nuevo está en 2.000 dólares, la vivienda en oferta nueva, en usado puede estar en orden de 800”, explicó.

Para el sector inmobiliario, esa diferencia podría convertirse en una oportunidad para quienes tienen ahorros y están en condiciones de comprar antes de que un incremento de la demanda provoque una recuperación de los valores.

¿Cuántos créditos podrían llegar a Salta?

Biella estimó que, por una cuestión proporcional a la población, Salta podría recibir inicialmente entre 500 y 600 créditos hipotecarios destinados a primera vivienda.

El esquema anunciado contempla préstamos de hasta US$200.000, aunque el dirigente inmobiliario calculó que en Salta los montos promedio podrían ubicarse entre US$70.000 y US$100.000, de acuerdo con los ingresos de los grupos familiares.

Además, los compradores deberían contar con un anticipo de entre el 20% y el 30% del valor de la propiedad.

En ese sentido, Biella planteó que algunas familias que actualmente alquilan podrían utilizar la venta de un vehículo para reunir parte del dinero necesario para el anticipo.

El efecto sobre los precios

La lógica que plantea el sector es directa: si aparecen más compradores con capacidad de financiamiento, aumenta la demanda.

En una primera etapa, esa mayor demanda podría absorber parte del stock de propiedades usadas actualmente disponibles. Si el fenómeno se sostiene, los valores podrían comenzar a recuperarse y posteriormente trasladarse al segmento de propiedades nuevas.

El impacto podría ser todavía mayor si el financiamiento también alcanza a la construcción, ya que permitiría generar un circuito entre compradores, vendedores, desarrolladores y empresas constructoras.

La documentación será clave

Otro aspecto que podría definir qué propiedades pueden acceder al nuevo escenario de crédito es la documentación.

Biella advirtió que quienes quieran vender deberán contar con la titularidad y los planos correctamente actualizados, debido a que cualquier irregularidad puede dificultar o impedir que el inmueble sea aceptado como garantía hipotecaria.

Según la estimación del dirigente, las nuevas líneas de crédito podrían comenzar a estar disponibles en los próximos 60 o 70 días, aunque el plazo dependerá de la implementación definitiva del programa.

Por ahora, el mercado inmobiliario salteño observa el escenario con expectativa. Si el crédito efectivamente amplía el número de compradores, la recuperación de la demanda podría terminar empujando hacia arriba los precios de las propiedades, especialmente aquellas que hoy se encuentran por debajo de los valores registrados años atrás.