23/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Rutas destruídas por el abandono de las políticas de Milei.
El Gobierno nacional acordó que Río Negro se haga cargo de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores fundamentales para la producción regional y el acceso a Vaca Muerta. La provincia recurrirá a un crédito de hasta US$60 millones para recuperar los caminos, deteriorados tras casi tres años sin mantenimiento de Vialidad Nacional.
El Gobierno de Javier Milei acordó transferir a Río Negro la responsabilidad sobre las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores estratégicos para la actividad económica de la provincia y para el tránsito vinculado con Vaca Muerta.
El convenio fue firmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck. Según informó el mandatario provincial, las obras para recuperar ambos corredores comenzarían en noviembre.
Para afrontar los trabajos, Río Negro podrá acceder a un financiamiento de hasta US$60 millones otorgado por Fonplata, el banco de desarrollo regional integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay.
La operación crediticia requirió la participación del Gobierno nacional debido a que se trata de un préstamo internacional. De esta manera, la provincia asumirá el costo financiero de recuperar dos rutas que hasta ahora se encontraban bajo responsabilidad nacional.
Dos rutas estratégicas para la producción
La Ruta Nacional 22 atraviesa el valle del Río Negro y conecta localidades como General Roca y Cipolletti. Además de su importancia para la circulación cotidiana, constituye una vía fundamental para la salida de la producción frutícola de la región.
La Ruta Nacional 151, en tanto, recorre el noroeste de la provincia y funciona como uno de los principales corredores de conexión con Neuquén y Vaca Muerta.
El deterioro de ambas rutas se profundizó mientras aumentaba el tránsito de camiones relacionados con la actividad hidrocarburífera. Los pozos y el mal estado de la calzada obligaron a numerosos vehículos a reducir considerablemente la velocidad e incluso a utilizar las banquinas, según registros difundidos sobre la situación de los caminos.
El fondo vial y el reclamo por los recursos
El deterioro de las rutas nacionales también quedó vinculado al debate sobre el destino de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles, cuya recaudación contempla fondos destinados al sistema vial.
Según la investigación periodística citada en el artículo de origen, el Sisvial acumuló alrededor de $1,5 billón desde enero de 2024, mientras que más de $1 billón permanecía colocado, principalmente en bonos emitidos por el propio Estado nacional.
El mismo informe sostiene que Vialidad Nacional ejecutó apenas una parte del fondo, pese a que esos recursos tienen una asignación específica vinculada al mantenimiento del sistema vial.
En este contexto, el traspaso de las rutas genera una discusión sobre quién termina afrontando el costo de recuperar infraestructura nacional deteriorada: mientras la provincia busca financiamiento en dólares para realizar las obras, el Estado nacional deja de asumir directamente esas tareas.
Weretilneck defendió el acuerdo
Weretilneck presentó el convenio como una decisión de la provincia para recuperar corredores fundamentales para los rionegrinos.
“Río Negro tomó la decisión de hacerse cargo”, sostuvo el gobernador, al remarcar que por esas rutas circulan diariamente familias, trabajadores y productores, además de buena parte de la actividad económica provincial.
El mandatario aseguró que recuperar los caminos requiere recursos, planificación y trabajo conjunto entre Nación y Provincia.
Caputo, por su parte, destacó el acuerdo como parte de la política del Gobierno nacional de avanzar con las provincias en obras de infraestructura. El ministro sostuvo que este tipo de trabajos contribuye a reducir el costo argentino y volvió a cuestionar las devaluaciones como herramienta económica.
Así, dos rutas nacionales fundamentales para la producción y el tránsito hacia Vaca Muerta quedarán bajo responsabilidad de Río Negro, que deberá recurrir a financiamiento internacional para afrontar la recuperación de una infraestructura que durante años estuvo bajo jurisdicción nacional.







