07/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Messi en su despedida. Imagen: Web.
Lionel Messi jugó su último partido con la Selección Argentina ante más de 85.000 personas en el Monumental. Marcó de penal en el triunfo 3-0 ante Benín y cerró una historia de 21 años con la camiseta albiceleste.
Lionel Messi cerró su etapa con la Selección Argentina rodeado de una multitud que convirtió su despedida en una celebración. A los 39 años, el capitán marcó el tercer gol en el triunfo 3-0 ante Benín y dejó atrás 21 años de trayectoria con la camiseta albiceleste.
El último partido de Messi con la Selección
La despedida de Lionel Messi tuvo el escenario que merecía una historia de semejante magnitud: un Estadio Monumental colmado por más de 85.000 personas y una noche convertida en celebración.
Desde antes del comienzo del partido, cada intervención del capitán generó una reacción inmediata. Los tiros libres, los pases y las sociedades con sus compañeros fueron festejados como si se tratara de acciones decisivas.
A los 39 años, Messi volvió a mostrar esa capacidad para transformar una jugada aparentemente intrascendente en un momento de expectativa. El partido ante Benín fue su última presentación con la Selección Argentina y, durante buena parte del encuentro, buscó cerrar la noche con un gol.
En el primer tiempo tuvo oportunidades, pero el arquero rival y algunas definiciones que no encontraron destino de red demoraron el festejo.
El gol finalmente llegó desde el punto penal. Messi marcó el 3-0, desató la celebración del Monumental y puso el broche futbolístico a una jornada cargada de emociones.
Pero incluso después del gol no bajó la intensidad. Continuó buscando el arco, participando del juego y mostrando la misma exigencia que lo acompañó durante toda su carrera con la Selección.
21 años que cambiaron la historia
La despedida también significó el cierre de 21 años de trayectoria con la camiseta argentina.
Durante ese período, Messi atravesó triunfos, derrotas, finales perdidas, críticas y momentos de enorme presión. También consiguió convertir a la Selección en uno de los grandes capítulos de su carrera.
Con el paso de los años, el futbolista fue mostrando una faceta cada vez más cercana y humana. Las frustraciones quedaron expuestas, al igual que las celebraciones, los tropiezos y la capacidad para volver a intentarlo.
Esa evolución también modificó la relación con los hinchas. El jugador que durante algunos períodos fue cuestionado terminó construyendo una conexión profunda con el público argentino.
Una despedida sin tristeza
La particularidad de la noche fue que el adiós tuvo mucho más de celebración que de tristeza.
El Monumental no recibió a Messi como si estuviera frente a una pérdida, sino como quien reconoce una trayectoria extraordinaria y disfruta de sus últimos minutos con la camiseta de la Selección.
Después del partido, Messi habló ante el público y dejó un mensaje atravesado por los agradecimientos y los recuerdos. También reconoció que pueden llegar momentos difíciles para el equipo nacional.
El futuro de la Selección abre ahora una incógnita inevitable: cómo será la Argentina sin su capitán y número 10.
Durante más de dos décadas, Messi estuvo asociado a buena parte de los recuerdos futbolísticos de varias generaciones. Para millones de argentinos, verlo jugar formó parte de la infancia, la adolescencia y la vida cotidiana.
El legado de Messi
Más allá de los títulos y los goles, su principal legado también queda asociado a esa capacidad para generar expectativa cada vez que entraba en contacto con la pelota.
En un fútbol cada vez más estructurado y previsible, Messi consiguió durante años mantener intacta la capacidad de sorprender.
Ahora esa historia llegó a su capítulo final con la Selección.
El Monumental despidió al capitán con una fiesta, un gol y una ovación. La era Messi con la camiseta argentina terminó, pero los recuerdos construidos durante 21 años quedaron para siempre.







