El Niño agrava las inundaciones: hay evacuados en Corrientes y Entre Ríos

13/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Redes sociales.
La crecida de los ríos Uruguay y Paraná agravó la emergencia en Corrientes y Entre Ríos, donde más de 400 personas resultaron damnificadas y varias familias debieron abandonar sus viviendas. Las autoridades activaron operativos preventivos ante la continuidad de las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño. En paralelo, el aumento del caudal obligó a cerrar el circuito de la Garganta del Diablo, en las Cataratas del Iguazú.

Las persistentes crecidas de los ríos Uruguay y Paraná encendieron las alarmas en Corrientes y Entre Ríos, donde las inundaciones ya dejaron más de 400 personas damnificadas. El avance del agua sobre barrios y viviendas obligó a activar operativos de emergencia, mientras las autoridades siguen de cerca la evolución de los niveles de los ríos y los pronósticos de nuevas precipitaciones.

En distintas localidades, el agua llegó hasta la cintura de los pobladores y comenzó a ingresar en las casas. Frente al riesgo de que la situación empeore, algunas familias iniciaron la autoevacuación y retiraron muebles y pertenencias para evitar mayores pérdidas.

El panorama preocupa especialmente por las previsiones meteorológicas, que anticipan nuevas lluvias durante las próximas semanas. Los pronósticos estacionales advierten que las condiciones asociadas a El Niño podrían prolongarse hacia el verano, con diciembre señalado como un período de especial exigencia para las defensas y los terraplenes.

Monte Caseros: el río Uruguay llegó a los 7,10 metros

En Corrientes, Monte Caseros registró una altura de 7,10 metros en el río Uruguay, una crecida que obligó a disponer cortes preventivos en calles de la ciudad y a restringir distintas actividades.

Ante la posibilidad de que el nivel del río supere los ocho metros, una marca asociada al riesgo de evacuaciones masivas, las autoridades cancelaron las actividades turísticas e inhabilitaron la navegación comercial. También se suspendió el transporte fluvial hacia Bella Unión, en Uruguay, mientras se reportaron interrupciones del suministro eléctrico en sectores de la localidad.

La situación también es delicada en Paso de los Libres, donde el río alcanzó los 8,81 metros y superó el nivel de evacuación establecido en 8,50 metros.

Frente a esa situación, se dispuso el traslado preventivo de personas al centro de asistencia instalado en las dependencias del Regimiento de Infantería de Monte 5. La evolución del caudal mantiene en alerta a las autoridades y a los habitantes de las zonas más expuestas.

Concordia: familias reubicadas por el avance del agua

En Entre Ríos, uno de los principales focos de preocupación está en Concordia, donde la crecida provocó anegamientos en distintos sectores de la avenida costanera.

El avance del agua obligó a reubicar a varias familias, mientras los organismos locales monitorean las zonas afectadas y evalúan la evolución de la situación hídrica.

La continuidad de las lluvias y el comportamiento de los ríos serán determinantes para establecer si es necesario ampliar los operativos de asistencia y evacuación. Las zonas ribereñas permanecen especialmente expuestas ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.

Cataratas del Iguazú: cerraron la Garganta del Diablo

La crecida también tuvo consecuencias en Misiones. Las autoridades del Parque Nacional Iguazú informaron el cierre del circuito de la Garganta del Diablo, luego de que el caudal del río Iguazú superara los 12.000 metros cúbicos por segundo.

Durante la jornada se realizaron inspecciones para evaluar los efectos del aumento del agua sobre los senderos turísticos y la infraestructura del área protegida.

Pese a la restricción, los circuitos Inferior y Superior continuaban funcionando con normalidad, de acuerdo con la información difundida. De esa manera, los visitantes, los trabajadores y los residentes podían acceder a esos sectores habilitados.

Las inundaciones en el litoral y el aumento extraordinario del caudal en Iguazú reflejan la magnitud de la situación hídrica que atraviesa la región. Con cientos de personas afectadas y nuevas lluvias en el horizonte, la prioridad es proteger a las familias expuestas y reforzar la prevención ante posibles nuevas crecidas.