14/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Web.
Comerciantes y representantes municipales de Aguas Blancas y Salvador Mazza reclaman que se derogue la resolución 5910/2026 de ARCA, que impone nuevas restricciones a la salida de productos argentinos. Advierten que las medidas afectan la actividad comercial fronteriza y podrían favorecer el contrabando en una zona que depende del intercambio con Bolivia.
Referentes de los municipios salteños de Aguas Blancas y Salvador Mazza solicitaron al Gobierno provincial que gestione ante la Nación la derogación de la resolución general 5910/2026 de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que establece nuevas limitaciones para el egreso de mercaderías argentinas.
La disposición amplía las restricciones que ya establecía la normativa de la ex AFIP, que fijaba un límite de 150 dólares por persona para la salida de mercadería del país. Entre las nuevas medidas, incorpora prohibiciones y restricciones para el egreso de trigo, soja y maíz en todas sus formas, impide transacciones que involucren combustibles y prohíbe la salida de productos acondicionados en envases de 10 kilos o más, o su equivalente en volumen.
Esta última limitación es la que genera mayor preocupación entre los comerciantes, debido a su impacto sobre las operaciones que abastecen a distintas regiones de Bolivia desde territorio argentino.
Norma Gareca, presidenta de la Cámara de Comercio de Importadores, Exportadores e Industrias de Salvador Mazza, explicó que desde esa localidad se distribuyen productos hacia diferentes zonas del país vecino. La ubicación de Yacuiba permite una conexión con más departamentos bolivianos que las vías que parten de Bermejo, cuyos enlaces llegan principalmente a Tarija antes de continuar hacia otros destinos.
El intercambio comercial incluye alimentos como harina, arroz y leche en bolsas de entre 25 y 50 kilogramos, además de productos de limpieza, frutas y verduras.
Según Gareca, mercaderías que antes se comercializaban sin inconvenientes ahora quedan alcanzadas por las nuevas limitaciones. La dirigente advirtió que estas medidas podrían terminar impulsando el contrabando en lugar de fortalecer los controles.
Comerciantes advierten sobre el riesgo de más contrabando
El comerciante de Aguas Blancas Pablo Cobos sostuvo que el planteo del sector no busca eliminar los controles aduaneros, sino permitir que las operaciones se realicen dentro de la legalidad.
“Nuestro planteo no es que salga mercadería sin control. Queremos exactamente lo contrario: que cada peso o dólar que un boliviano quiera gastar en productos argentinos pueda hacerlo legalmente, con factura, trazabilidad y control aduanero”, afirmó.
Cobos consideró que las nuevas restricciones, sumadas a las exigencias que ya existían, profundizan las dificultades de una frontera que definió como “sobre regulada”.
El comerciante explicó que las limitaciones aplicadas por Bolivia al ingreso de productos argentinos ya representaban un obstáculo para la actividad. Con las nuevas disposiciones de Argentina, advirtió, los comerciantes quedan condicionados por las regulaciones de ambos países.
Por eso, reclamó mayor reciprocidad y una coordinación entre los gobiernos argentino y boliviano para ordenar el comercio fronterizo.
En la misma línea, Lucila Vela, presidenta de la Cámara de Comercio de Aguas Blancas, señaló que las restricciones argentinas terminan siendo utilizadas por funcionarios bolivianos para limitar todavía más el ingreso de mercadería procedente del país.
El reclamo llegó al Gobierno provincial
La controversia también llegó al ámbito político. Los concejales de Aguas Blancas enviaron una nota al gobernador Gustavo Sáenz para solicitar su intervención ante el Gobierno nacional.
En el planteo, cuestionaron la contradicción que observan entre las nuevas restricciones y los principios de apertura comercial y libertad económica que promueve la administración nacional.
El pedido incluye la derogación de la resolución 5910/2026 y la consulta a los sectores involucrados antes de adoptar decisiones que afecten la actividad comercial de las localidades fronterizas.
Los representantes locales sostienen que las medidas deben analizarse junto con las autoridades de ambos países, con el objetivo de evitar perjuicios para quienes viven del intercambio comercial y proteger las fuentes de trabajo que todavía se mantienen en la zona.
Salvador Mazza pidió la intervención de Sáenz
Por su parte, el intendente de Salvador Mazza, Gustavo Subelza, mantuvo una reunión con el jefe de Gabinete de Salta, Sergio Camacho, para plantear la preocupación de los comerciantes frente a las nuevas restricciones.
Tras el encuentro, el jefe comunal comunicó que el gobernador Gustavo Sáenz incorporó el tema a su agenda y que, según lo informado, impulsará gestiones ante el Gobierno nacional para defender los intereses de los vecinos y comerciantes del municipio.
Mientras avanzan los reclamos, los sectores afectados insisten en que las restricciones deben revisarse y que el comercio fronterizo necesita reglas coordinadas que permitan realizar operaciones legales sin profundizar las dificultades económicas de las localidades de Salta que limitan con Bolivia.







