14/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Argentinos en situación de calle, por las políticas dle gobierno de Milei. Imagen: Web.
Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 mensuales para no caer bajo la línea de pobreza y $738.690 para evitar la indigencia en septiembre. Mientras la canasta básica total aumentó 38,7% interanual, la alimentaria trepó 40%. Un relevamiento en localidades del interior también expuso fuertes diferencias territoriales en el costo de los alimentos.
Una familia de cuatro integrantes necesitó ingresos mensuales de $1.632.505 en septiembre para no ser considerada pobre, de acuerdo con los valores oficiales de las canastas básicas. Para cubrir las necesidades alimentarias esenciales y no quedar bajo la línea de indigencia, el ingreso mínimo de referencia fue de $738.690.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó 1,7% en septiembre y 40% interanual, mientras que la Canasta Básica Total (CBT), que incluye alimentos y otros bienes y servicios esenciales, registró una suba mensual del 1,7% y un incremento del 38,7% respecto del mismo mes de 2025.
Los valores corresponden a un hogar compuesto por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de seis años y una hija de ocho. Esa composición se utiliza como referencia estadística para calcular los ingresos necesarios para superar las líneas de pobreza e indigencia.
La diferencia entre ambas canastas fue de $893.815 mensuales. Ese monto representa el costo adicional que debe cubrir el hogar para alcanzar la línea de pobreza una vez contempladas las necesidades alimentarias básicas.
Los alimentos aumentaron más que la canasta total
Los datos de septiembre reflejan que el costo de los alimentos creció más que el conjunto de bienes y servicios contemplados en la canasta total. En términos interanuales, la diferencia fue de 1,3 puntos porcentuales: la CBA avanzó 40%, frente al 38,7% de la CBT.
Aunque ambas canastas aumentaron 1,7% en el mes, los alimentos acumularon una suba mayor durante el último año. Esta evolución es especialmente relevante para los hogares que destinan una parte importante de sus ingresos a comprar productos de consumo cotidiano.
Los valores estadísticos establecen cuánto dinero necesita un hogar de referencia para superar las líneas oficiales, pero no significan que todas las familias tengan los mismos gastos. Las necesidades concretas dependen de la composición familiar y de los precios que deben afrontar en cada lugar.
La canasta alimentaria mostró diferencias entre el interior y CABA
Un relevamiento de la Fundación COLSECOR en 31 localidades de seis provincias mostró diferencias significativas en el costo de los alimentos. Según el informe, una familia de cuatro integrantes necesitó $695.085 en septiembre para cubrir la canasta alimentaria en las localidades relevadas del interior.
En la Ciudad de Buenos Aires, un hogar de composición similar requirió $1.016.090 para adquirir el mismo conjunto de productos, según los valores consignados en el informe.
La diferencia entre ambos montos fue de $321.005 mensuales. En términos relativos, la canasta relevada en CABA costó aproximadamente un 46,2% más que la registrada por COLSECOR en las localidades del interior.
La comparación requiere una aclaración: las cifras oficiales de las canastas básicas se utilizan para establecer las líneas de pobreza e indigencia, mientras que COLSECOR releva el costo de una canasta de alimentos en localidades del interior. Por eso, los montos corresponden a mediciones diferentes y no deben interpretarse como una comparación uniforme de todos los gastos familiares del país.
COLSECOR registró una suba interanual del 41,8%
El informe de la Fundación COLSECOR indicó que su canasta alimentaria aumentó 1,8% mensual en septiembre, por debajo del 2% registrado en agosto. Sin embargo, acumuló una suba del 29,1% desde enero y del 41,8% interanual.
En la Ciudad de Buenos Aires, los alimentos y bebidas aumentaron 2,1% durante septiembre, según el índice de precios porteño. El incremento acumulado en los primeros nueve meses del año fue del 23,1%, de acuerdo con la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad.
Las variaciones acumuladas deben analizarse teniendo en cuenta que los indicadores no tienen exactamente la misma cobertura ni metodología. Aun así, los relevamientos muestran que el costo de los alimentos evoluciona de manera diferente según el territorio.
Frutas y verduras, entre los productos con mayores diferencias
La dispersión de precios también apareció en el Índice de Competencia de Precios del Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios de la Universidad de San Andrés, citado por COLSECOR.
Según ese reporte, en septiembre la diferencia promedio entre los precios de productos idénticos vendidos en distintas cadenas de supermercados fue del 3,6%, mientras que la brecha de costos entre regiones llegó hasta los 8,9 puntos porcentuales.
Las mayores diferencias se registraron en frutas y verduras, con una dispersión del 9,2%. Luego se ubicaron las comidas preparadas, con el 5,8%; las carnes, con el 3,9%; y los productos de almacén, con el 3,7%.
Los datos muestran que el costo de cubrir las necesidades básicas no depende solamente de la evolución general de los precios. El lugar de residencia y las diferencias entre comercios también inciden en cuánto debe gastar cada hogar para acceder a los alimentos.v







