04/11/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Bullrich y diputados. Imagen: Web.
La interna dentro de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo. Después del intento de desplazarla de la conducción del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich reunió a 15 diputados que responden a ella y envió una señal directa a la Casa Rosada: sin su respaldo, el oficialismo podría tener dificultades para avanzar con sus iniciativas en el Congreso.
El encuentro se realizó en las oficinas que Bullrich tiene en el barrio porteño de Palermo. Allí, la senadora se fotografió junto a los legisladores que la acompañan, en una demostración de fuerza dirigida tanto a Karina Milei como a Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados.
La reunión fue interpretada como una respuesta al movimiento impulsado desde el entorno presidencial para desplazarla de la jefatura de la bancada libertaria en el Senado. La disputa también expuso las diferencias sobre el control político del oficialismo en ambas cámaras.
«La Libertad Avanza tiene 95 diputados, pero hay 15 que responden a Patricia», sostuvo uno de los dirigentes cercanos a la senadora. Según explicó, esos legisladores son los que permiten que el oficialismo conserve su condición de primera minoría en Diputados.
La advertencia fue todavía más directa desde el sector de Bullrich: «Sin nosotros, no sale más nada de Diputados».
Bullrich amenaza con complicar las iniciativas de Milei
La disputa no se limita a una discusión por los cargos partidarios. La posición de los 15 diputados podría afectar la capacidad del Gobierno para defender los vetos presidenciales de Javier Milei y bloquear eventuales pedidos de juicio político.
Sin esos legisladores, Martín Menem tendría menos margen para reunir los votos necesarios, especialmente si el PRO, los radicales y otros sectores aliados tampoco acompañan al oficialismo.
Desde el entorno de Bullrich señalaron que buscan coordinar el trabajo entre los diputados y senadores que responden a la exministra para comenzar a marcarle límites a Martín Menem y Karina Milei.
«No van a salir tan fácilmente las cosas como hasta ahora, se acabó el “sí, Karina”», expresó uno de los participantes del encuentro.
Una foto que incomodó a la conducción libertaria
Entre los asistentes estuvieron Sabrina Ajmechet, Silvana Giudici, Belén Avico, Alejandro Bongiovanni, Damián Arabia, María Luisa Estevarena, Verónica Razzini, Carlos Almena, Mariano Campero, Patricia Vásquez, Lorena Petrovich y Martín Matzkin.
También fueron invitados el senador bonaerense Diego Valenzuela, el legislador porteño Juan Pablo Arenaza y Gerardo Milman.
Se ausentaron Aníbal Tortoriello y los cordobeses Laura Rodríguez Machado y Luis Picat.
La fotografía del encuentro tuvo repercusiones en la Casa Rosada. Según el artículo, Karina Milei había suspendido una reunión de la mesa política del oficialismo, en la que tampoco participarían Eduardo «Lule» Menem e Ignacio Devitt, quienes se encontraban en Estados Unidos.
La convocatoria de Bullrich terminó convirtiéndose en una demostración pública de respaldo legislativo, en medio de las diferencias por la conducción política de La Libertad Avanza.
Los bullrichistas endurecen su postura
Aunque desde la conducción del bloque libertario intentaron restarle importancia a la reunión, uno de sus integrantes reconoció el malestar que generó la iniciativa entre los legisladores oficialistas.
Desde el sector de Bullrich, en cambio, defendieron su lugar dentro del espacio y recordaron que la senadora representa al 25% que la acompañó en las elecciones de 2023.
La propia Bullrich también aprovechó el encuentro para destacar el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre medidas destinadas a aliviar la situación de las pequeñas y medianas empresas. Aseguró que venía planteando esa necesidad a partir de los reclamos de empresarios por los embargos.
Sin embargo, el mensaje político de la reunión quedó expresado en la advertencia de uno de los diputados cercanos a la senadora: «Si quieren guerra van a tener guerra».
La disputa entre Bullrich y el sector de Karina Milei abre así un nuevo frente de tensión dentro del oficialismo, con 15 diputados que podrían dejar de acompañar automáticamente las iniciativas del Gobierno en el Congreso.







