ACUERDO COMERCIAL: Milei entrega Argentina a EEUU

06/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei somete con acuerdo económico a Argentina, regalando soberanía, materia prima y entregando todo. Imagen: Web.
En una movida que ya despierta alarma en sectores sindicales, académicos y de derechos humanos, el Gobierno firmó con Estados Unidos un acuerdo comercial e inversor “recíproco” que promete darle a la potencia del norte las llaves de sectores estratégicos de la economía nacional y encorsetar el desarrollo productivo de la Argentina. La iniciativa, que ya fue rubricada por el canciller Pablo Quirno y su comitiva en Washington, pone en marcha un marco de libre comercio que limita las posibilidades de crecimiento industrial autónomo y profundiza la histórica dependencia económica del país.

Lejos del discurso oficial que intenta vender el pacto como un trampolín hacia la prosperidad, críticos denuncian que se trata de una entrega disfrazada de reciprocidad, donde las reglas del juego quedan claramente inclinadas hacia el gigante del norte. El acuerdo abarcaría no solo comercio de bienes y servicios, sino también condiciones sobre patentes, big data, inversiones estratégicas y acceso a recursos naturales, dando por tierra décadas de discursos sobre soberanía económica.

Desde el oficialismo aseguran que este tipo de alianzas son “de igual a igual” y que atraerán inversiones, empleo y crecimiento. Sin embargo, analistas alertan que la realidad puede ser otra: el Estado argentino se ataría a normas que benefician a corporaciones extranjeras y limitan la protección de la producción nacional, dejando a la industria y al mercado interno a merced de reglas diseñadas en Wall Street.

La letra fina del tratado aún no está disponible para el público ni fue debidamente discutida en el Congreso, lo que alimenta la sospecha de secretismo y falta de transparencia en un momento en que la ciudadanía enfrenta inflación, pérdida de poder adquisitivo y caída de salarios reales. Legisladores de la oposición ya adelantaron que exigirán el tratamiento completo del acuerdo antes de dar cualquier aval definitivo, mientras sectores sindicales preparan críticas duras y movilizaciones ante lo que consideran otra entrega de la economía nacional al capital extranjero.

Más allá de los discursos oficiales, la firma de este “acuerdo recíproco” ya se interpreta en amplios sectores como un nuevo eslabón de subordinación económica, donde la figura del “patrón global” —representado por Estados Unidos— impone condiciones que el país ya ha pagado históricamente con cierre de industrias, pérdida de empleos y apertura de mercados sin contrapartidas claras para los trabajadores y productivos locales.

En definitiva, este acuerdo no solo redefine las relaciones comerciales: rebaja la escala de la Argentina de actor soberano a peón en el tablero del libre comercio global, un rol que para muchos significa resignar futuro económico y social en pos de espejismos de inversión extranjera.