ADORNI NO EXPLICA SU PATRIMONIO, APRIETA TESTIGOS Y MILEI NO LO SUELTA

08/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei, Adorni y la «Pepona» de fondo. Imagen: AFP.
La crisis política alrededor de Manuel Adorni sumó este jueves un nuevo capítulo explosivo dentro del Gobierno nacional. Mientras avanzan las denuncias judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y posibles maniobras para influir sobre testigos, el vocero presidencial volvió a esquivar explicaciones públicas sobre su patrimonio y se refugió en un argumento que encendió aún más la polémica: aseguró que hablar podría interpretarse como un intento de “obstruir a la Justicia”.

La frase cayó como una bomba en la Casa Rosada. El funcionario, cada vez más cuestionado puertas adentro del oficialismo, eligió nuevamente el silencio frente a las sospechas sobre la adquisición de propiedades, gastos millonarios y viajes al exterior que, según distintos sectores políticos, no coincidirían con los ingresos declarados desde que desembarcó en el Gobierno de Javier Milei.

Lejos de calmar las aguas, Adorni alimentó el escándalo con declaraciones evasivas durante una entrevista televisiva. “Cualquier cosa que diga se puede tomar como que tengo la intención de obstruir la Justicia”, sostuvo, sin precisar cuándo presentará finalmente su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.

El argumento generó una inmediata reacción de dirigentes opositores y hasta de sectores aliados al oficialismo, que consideran insostenible la permanencia del funcionario en medio de semejante nivel de exposición política y judicial. La diputada Marcela Pagano, una de las voces más duras contra el vocero, recordó que el propio Adorni quedó envuelto en acusaciones por presuntas presiones a testigos vinculados a la investigación.

Según trascendió del expediente judicial, el funcionario habría mantenido contactos con Matías Tabar, contratista relacionado con las obras realizadas en la vivienda de Adorni en un country privado. Los mensajes filtrados muestran ofrecimientos de apoyo y asistencia legal apenas minutos antes de que el hombre declarara ante la Justicia. Para Pagano, la situación representa una maniobra directa de interferencia en la causa y por eso llegó incluso a pedir la detención del funcionario.

Mientras tanto, en Balcarce 50 el clima es de máxima tensión. Javier Milei decidió respaldar públicamente a su vocero pese al creciente costo político que implica sostenerlo en el cargo. “No lo voy a ejecutar”, habría repetido el Presidente frente a colaboradores cercanos, dejando en claro que no piensa desplazarlo por ahora, aun cuando parte del oficialismo considera que el caso ya se convirtió en una pesada carga para la gestión.

El núcleo duro libertario teme un efecto dominó dentro del gabinete. La lógica interna es simple: si cae Adorni, otros funcionarios podrían quedar expuestos frente a futuras investigaciones. Sin embargo, legisladores y ministros empiezan a marcar distancia y advierten sobre el deterioro político que provoca el escándalo en medio de un contexto económico y social cada vez más delicado.

La situación se agravó después de que trascendieran detalles sobre el patrimonio del funcionario. Según distintas publicaciones, Adorni intenta justificar operaciones inmobiliarias, mejoras en propiedades, una pileta climatizada, una cascada artificial y viajes internacionales cuyo valor total rondaría los 800 mil dólares. Todo esto mientras su salario oficial permanecería muy lejos de semejante nivel de gastos.

En paralelo, también aparecieron testimonios comprometedores en torno a los vuelos privados utilizados por el entorno oficial. Una empleada vinculada a la venta de pasajes para un viaje a Punta del Este declaró que recibió insistentes llamados y mensajes de allegados al Gobierno tras el estallido mediático del caso. Las comunicaciones, según consta en actas judiciales, se produjeron incluso durante el desarrollo de la audiencia.

La interna libertaria terminó de explotar cuando Patricia Bullrich tomó distancia pública del vocero y sugirió que debía presentar pruebas inmediatas sobre su situación patrimonial para continuar en funciones. La postura de la exministra provocó la furia del círculo íntimo presidencial, especialmente de Karina Milei, que interpretó el movimiento como un desafío político directo dentro del oficialismo.

El enfrentamiento dejó expuestas las fracturas internas en el Gobierno. Mientras Bullrich reclama cerrar rápidamente el conflicto para evitar mayores daños institucionales, el Presidente redobló el respaldo a Adorni y buscó minimizar la crisis mediática. Sin embargo, en los pasillos oficiales crece el temor a que la investigación judicial avance sobre nuevos elementos comprometedores.

Con la causa todavía en desarrollo, la presión política y mediática sobre el vocero presidencial no deja de aumentar. Las próximas semanas serán clave para determinar si el Gobierno logra contener uno de los escándalos más incómodos desde la llegada de Javier Milei al poder o si el caso termina profundizando aún más la crisis interna que ya golpea al oficialismo.