ALARMA POR LA SALUD DE MILAGRO SALA

09/07/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Crece la preocupación por la salud de Milagro Sala, «Se quiere morir», reveló su médico. Milagro Sala cumple la prisión domiciliaria en una casa en Gonnet. Imagen: Adrián Pérez.
La salud de Milagro Sala atraviesa uno de sus momentos más delicados desde que permanece bajo prisión domiciliaria. Su médico personal, Jorge Rachid, advirtió que la dirigente social sufrió un fuerte deterioro físico y emocional, aseguró que prácticamente no quiere levantarse de la cama y responsabilizó a la Justicia de Jujuy y a la Corte Suprema por el agravamiento de su estado.

La referente de la Tupac Amaru permanece en una vivienda de Gonnet, donde recibe atención permanente de un equipo de profesionales. Sin embargo, quienes la acompañan describen un cuadro cada vez más preocupante.

Según relató Rachid, durante una de las últimas visitas médicas, Sala le expresó con absoluta resignación: «Me quiero quedar así, acostadita, no me quiero levantar. Me quiero quedar así, sin comer».

El médico aseguró que la dirigente casi no habla, evita el contacto con otras personas y decidió aislarse por completo, una actitud que, según explicó, nunca había observado en todos estos años de seguimiento.

«Es la primera vez que apaga el teléfono y se queda completamente aislada», afirmó.

«Se quiere morir»

La frase que más impactó al equipo médico fue aún más contundente.

«Se quiere morir», sostuvo Rachid al describir el estado anímico de la dirigente.

El profesional explicó que Milagro Sala presenta un profundo deterioro psicológico acompañado por un importante desgaste físico, situación que, según su mirada, está directamente vinculada con el largo proceso judicial que enfrenta.

Rachid apuntó especialmente contra la Justicia jujeña y la Corte Suprema de Justicia, que en mayo de 2025 dejó firme la condena de 15 años de prisión e inhabilitación absoluta.

«No es depresión, es una profunda tristeza»

La psicóloga Gabriela Dueñas, integrante del equipo que la asiste, aclaró que el cuadro emocional de Sala no responde a un diagnóstico clásico de depresión.

«Como profesional de la salud mental quiero dejar claro que esto no es depresión. Es una profunda tristeza producto de las condiciones de injusticia que viene atravesando desde hace años», explicó.

La especialista recordó que durante el tiempo que lleva detenida, Milagro Sala sufrió dos pérdidas devastadoras: la muerte de su hijo Sergio Cholque, ocurrida hace más de tres años, y el fallecimiento de su esposo, Raúl Noro.

Durante la última consulta, Dueñas aseguró que la dirigente le manifestó que ya no tiene ganas de vivir, que solo quiere dormir y desconectarse de la realidad.

«No soporta más tanta injusticia. Es demasiado tiempo», resumió la psicóloga.

Un cuadro médico complejo

Al delicado estado emocional se suma un importante cuadro clínico.

Milagro Sala padece una trombosis venosa profunda en el miembro inferior izquierdo y el síndrome de May-Thurner, una enfermedad vascular que complica su estado general.

Según explicó Rachid, la dirigente presenta episodios constantes que obligan a un seguimiento permanente y generan preocupación entre los profesionales que la atienden.

El médico sostuvo además que Sala nunca pudo elaborar el duelo por la muerte de su hijo, una situación que, según afirmó, profundiza el sufrimiento diario.

«Ella se siente profundamente culpable y me dice que quiere ir a encontrarse con él», relató.

Duras críticas al sistema judicial

Rachid fue especialmente crítico al analizar el contexto que rodea la situación de la dirigente.

«Es una persona sobre la cual han ejecutado todos los encarnizamientos posibles», sostuvo.

Incluso fue más allá al afirmar que «el sistema la quiere muerta», responsabilizando directamente a la Justicia jujeña y a la Corte Suprema.

Según el médico, Milagro Sala se convirtió en un símbolo utilizado para disciplinar a futuros dirigentes sociales, al señalar que su encarcelamiento busca enviar un mensaje a quienes intenten desarrollar experiencias similares a las que impulsó la organización Tupac Amaru.

Más de diez años detenida

Milagro Sala fue detenida en enero de 2016, cuando encabezaba un acampe frente a la Casa de Gobierno de Jujuy.

Desde entonces enfrentó 15 causas judiciales y diversos juicios orales. En mayo de 2025, la Corte Suprema dejó firme la condena unificada de 15 años de prisión, principalmente por la causa conocida como «Pibes Villeros» y por otra vinculada a amenazas telefónicas.

Durante estos años pasaron tres gobiernos nacionales —Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei— mientras distintos organismos internacionales, entre ellos Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) reclamaron su liberación.

Pese a esos pronunciamientos, Milagro Sala continúa bajo prisión domiciliaria, mientras su entorno advierte que su estado de salud se deteriora día tras día y que atraviesa el momento más crítico desde el inicio de su detención.