12/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La preocupación por el dengue y el chikungunya volvió a encender las alarmas en el norte de Salta. Desde el municipio de Tartagal advirtieron que en las últimas semanas aumentaron considerablemente los casos sospechosos de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, lo que obligó a reforzar operativos sanitarios tanto en zonas urbanas como rurales.
Ricardo Centeno, responsable de Relaciones Institucionales de Mosconi, explicó que el trabajo de prevención se viene desarrollando junto al área de Epidemiología de la Provincia y agentes sanitarios del hospital Juan Domingo Perón. Según detalló, ya concluyeron las tareas de descacharrado en toda la zona urbana de Tartagal, dividida en seis fases operativas.
Ahora, el foco está puesto en las comunidades rurales que integran el ejido municipal. Las brigadas trabajan sobre la ruta 86, desde Lapacho I y II hasta el kilómetro 7, además de comunidades ubicadas sobre la ruta nacional 34, desde Cuña Muerta hasta Yacuy.
Centeno remarcó que la situación sanitaria obliga a desplegar acciones inmediatas cada vez que aparece un caso sospechoso. “Cuando recibimos una alerta, debemos intervenir rápidamente en nueve cuadras alrededor del domicilio afectado”, explicó. Los operativos incluyen descacharrado, controles territoriales y tareas de prevención puerta a puerta.
El funcionario reconoció que la demanda sanitaria se disparó en el último tiempo. “Hay muchísimos casos sospechosos y estamos trabajando mañana y tarde”, sostuvo, dejando en evidencia la creciente preocupación de las autoridades locales frente al avance del mosquito transmisor.
Además, advirtió que las bajas temperaturas no fueron suficientes para frenar la proliferación del insecto. Las lluvias registradas en las últimas semanas generaron condiciones ideales para la acumulación de agua y la reproducción del Aedes aegypti.
Incluso, el clima complicó parte de los operativos. El miércoles pasado debieron suspender tareas programadas en comunidades de la ruta 86 debido a las precipitaciones, aunque esperan retomarlas en los próximos días para completar la fase final sobre la ruta nacional 34.
Mientras tanto, en Tartagal crece el temor por posibles brotes de dengue y chikungunya, en una provincia que históricamente enfrenta dificultades para controlar estas enfermedades durante las temporadas de calor y lluvias.







