03/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: CGT.
La CGT activó una ofensiva política para intentar contener la reforma laboral que impulsa el Gobierno. Con un Congreso reconfigurado tras las elecciones y un oficialismo fortalecido, la central obrera sabe que necesita aliados para evitar lo que consideran un retroceso histórico en derechos laborales.
Este mediodía, el triunvirato cegetista mantendrá una reunión clave con los gobernadores que lideran el bloque Provincias Unidas: Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz). El encuentro se realizará en una de las sedes provinciales en Buenos Aires y será el primer paso para establecer los “puntos intocables” que la CGT exigirá defender cuando se debata la reforma.
El objetivo es claro: marcar límites antes de que el Gobierno presente la letra fina del proyecto y blindar conceptos fundamentales, como la ultraactividad, que podría quedar en jaque.
Un Congreso que cambió el tablero
La fuga de diputados de Unión por la Patria y la nueva correlación de fuerzas tras los comicios dejaron al Gobierno de Javier Milei en una posición más cómoda. Por eso, la CGT entiende que debe tejer acuerdos urgentes para evitar que la reforma avance sin resistencia.
Según un informe de la consultora La Sastrería, el bloque Provincias Unidas contará con 22 diputados y 12 senadores, convirtiendo a los gobernadores en árbitros decisivos para cualquier votación.
Qué teme la CGT de la reforma laboral
Los cosecretarios generales Cristian Jerónimo y Jorge Sola remarcaron que la iniciativa oficial no tiene sustento práctico y que, hasta ahora, la central obrera no fue convocada a una negociación real.
Jerónimo advirtió que “mientras el Gobierno no convoque a un diálogo genuino con quienes representamos a los trabajadores, no acompañaremos ninguna reforma que implique un retroceso”. Aseguró además que lo poco que conocen del proyecto proviene de “estudios jurídicos ligados al sector empresario”, con planteos que calificó como abiertamente regresivos.
El dirigente también defendió la vigencia de los convenios colectivos, destacando su eficacia y los acuerdos recientes en sectores como el petrolero y el automotriz.
Sola, por su parte, señaló que “todo lo que sabemos hasta ahora son versiones extraoficiales”. Y lanzó un mensaje directo al Gobierno: “Ganar una elección no habilita a avanzar sin límites sobre los derechos laborales”.
Tras la reunión del Consejo de Mayo, la CGT expresó su “profunda preocupación” frente a una reforma que consideran ideológica, regresiva y poco pragmática. Para el sindicalista, antes de tocar la legislación laboral debería encararse primero una reforma impositiva y luego una modernización real del mercado de trabajo.
Con información de El Destape.







