05/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Luis Robayo/AFP.
Golpe directo al bolsillo y a las proyecciones oficiales. La inflación acumulada entre enero y abril llegó al 11,1% y ya superó el 10,1% que el Gobierno había previsto para todo 2026. El dato, difundido por la consultora de Orlando Ferreres, encendió las alarmas y puso en jaque los cálculos oficiales.
El ritmo de los precios no da tregua. Solo en abril, el índice marcó un 2,6% respecto a marzo y llevó la suba interanual al 30,7%. Un escenario que muestra que la presión inflacionaria sigue activa, con subas repartidas en distintos rubros clave.
Subas que no frenan
El golpe más fuerte en abril se dio en Esparcimiento, con un salto del 4,4%. Le siguieron Transporte y comunicaciones y Bienes varios, ambos con aumentos del 3,9%, mientras que Indumentaria trepó 3,8%.
Otros sectores también registraron subas: Salud (2,8%), Educación (2,7%), Vivienda (2,7%) y Equipamiento del hogar (1,6%). En contraste, Alimentos y bebidas mostró el menor incremento, con un 1,4%, aunque sigue sumando presión sobre el consumo cotidiano.
Tendencia en alza
Desde la fundación FIEL también confirmaron el escenario: estimaron una inflación mensual del 2,5% y un alza interanual del 30,8%, señalando que la tendencia continúa siendo ascendente pese a algunas desaceleraciones puntuales.
En su medición, Transporte encabezó los aumentos con un 5%, seguido por Bienes y servicios varios con 4,2%, mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un 2%, el nivel más bajo en siete meses.
Por su parte, la consultora Analytica relevó un incremento del 1,3% en alimentos vendidos en supermercados, reflejando una dinámica de subas más moderada en ese segmento específico.
Números que preocupan
Con estos datos, el comportamiento de los precios en el primer cuatrimestre ya supera lo proyectado oficialmente para todo el año, lo que abre interrogantes sobre la evolución de la inflación en los próximos meses.
El dato anticipado por las consultoras privadas marca un escenario de tensión, donde la evolución de los precios sigue siendo uno de los principales focos de atención económica.






