19/02/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Luis Toto Caputo, continúa enriqueciendo amigos. Imagen: LPO/Juan Casas.
La política argentina volvió a sacudirse esta semana con una noticia que vuelve a poner en el centro de la escena a los operadores más cercanos a los círculos de poder económico y político. Según publicó La Política Online, Martín Voss, un ex funcionario con una larga historia en la obra social de los jubilados y considerado hombre de confianza del ministro Luis «Toto» Caputo, aparece como el principal beneficiario de contratos del PAMI que suman miles de millones de pesos y que, según críticos y opositores, revelan un esquema de adjudicaciones dirigidas que favorece a empresarios ligados al poder político.
Voss, socio del empresario Pazo (según lo consignado por el medio), no es un personaje nuevo en el PAMI: ya había sido funcionario de la obra social durante el gobierno de Cambiemos y regresó al fenómeno público en un rol protagónico que, lejos de atenuar las críticas, las intensifica. La trama que revelan estas contrataciones millonarias vuelve a mostrar cómo hombres con pasado en la estructura estatal —y vínculos estrechos con la cúpula económica del Gobierno— terminan adjudicándose contratos clave del organismo que administra la salud y prestaciones de millones de afiliados jubilados.
La denuncia pública y la polémica no surgen en un vacío. En los últimos meses, ya hubo otros episodios que ponen en cuestión la gestión y el manejo de los recursos del PAMI. Por ejemplo, el intendente de Madariaga, Esteban Santoro, denunció hace meses la existencia de una agrupación ilícita dentro del PAMI que estaría aplicando un compulsivo pase de cápitas —un mecanismo clave para la financiación de prestadores— afectando a más de 10 mil jubilados y generando serias distorsiones en la atención médica del sector.
Estos casos se suman a un historial de cuestionamientos sobre la transparencia del PAMI. En períodos anteriores, incluso figuras del organismo y ex funcionarios denunciaron maniobras de corrupción o irregularidades —como coimas y direccionamientos— tanto en la gestión de afiliaciones como en la adjudicación de servicios, lo que llevó a investigaciones periodísticas y judiciales.
La situación de Voss no solo reaviva ese debate, sino que pone el foco sobre las conexiones entre funcionarios del actual Gobierno y operadores que terminan teniendo un rol central en la adjudicación de contratos públicos. La cercanía de Voss con Caputo, ya mencionada en los informes, alimenta cuestionamientos sobre clientelismo, tráfico de influencias y adjudicaciones a dedo en un organismo que maneja recursos esenciales para la salud de millones de jubilados argentinos.
El escándalo se desata en un contexto donde la transparencia en la gestión de la obra social vuelve a ser tema de discusión pública, mientras voces críticas piden una investigación profunda de cómo se asignan estas contrataciones y quiénes terminan beneficiándose de ellas.
Con información de La Política Online.







