ARCA: La recaudación fiscal se desploma

03/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: ARCA. Imagen: Web.
La caja del Estado volvió a mostrar signos de asfixia: la recaudación tributaria de febrero perdió contra la inflación y cayó 9 por ciento en términos reales, según el último informe de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que puso al descubierto lo que el Gobierno intenta disfrazar como “crecimiento nominal” frente a una economía que continúa languideciendo. Los ingresos fiscales, que oficialmente alcanzaron 16,2 billones de pesos, no lograron siquiera compensar el ritmo de suba de precios, lo que representa el séptimo retroceso consecutivo en términos reales, un dato que desnuda de forma cruda la debilidad de la actividad económica y la caída del consumo.

La caída real de la recaudación en febrero es mucho más que un número: es la marca de un modelo que no logra poner en marcha la economía. El impacto negativo fue impulsado por la retracción de los recursos vinculados al comercio exterior, donde las retenciones a las exportaciones se desplomaron casi 40 por ciento y los ingresos por importaciones retrocedieron 26 por ciento respecto de febrero de 2025, según datos oficiales de ARCA, que explican además que la recaudación por IVA —clave para medir la actividad interna y el consumo— registró también pérdidas en términos reales.

Este derrumbe de ingresos fiscales no ocurre en un vacío: la recaudación de enero ya había mostrado una caída real del 7,6 por ciento interanual, lo que había provocado un fuerte impacto en las partidas de coparticipación destinadas a las provincias y complicó aún más las negociaciones políticas en torno a las reformas económicas que el Gobierno busca imponer.

El propio informe de ARCA apuntó que, además de la caída de tributos ligados al comercio exterior, la recaudación se vio afectada por una mayor adhesión a planes de pago y moratorias por parte de los contribuyentes, lo que “diluyó” recursos que deberían reflejarse en ingresos efectivos. Mientras tanto, la caída del IVA impositivo, que debería reflejar un aumento de la actividad interna, marcó otro síntoma de la contracción económica latente: el consumo no repunta y el bolsillo de los argentinos sigue presionado por la inflación.

El desplome de la recaudación real llega en un momento en que también se conocen otros datos económicos preocupantes: informes privados han señalado que el consumo masivo en Argentina cayó alrededor de 9,8 por ciento en febrero pasado, encadenando más de un año de números negativos en ventas, un indicador que refuerza la sensación de estancamiento en la economía real.

En el seno del poder, la discusión sobre la desaceleración de los ingresos tributarios está encendida. La oposición política y sectores del peronismo reclaman que la caída de la recaudación real es la evidencia palpable de que la economía no solo no arranca, sino que retrocede en varios frentes: la actividad está deprimida, el empleo formal no despabila y el consumo privado sigue sin repuntar. Los gobernadores, por su parte, empezaron a presionar por mayores recursos, advirtiendo que la caída real de los ingresos fiscales de la Nación impacta directamente en sus presupuestos y en la capacidad de sostener servicios básicos.

El Gobierno, por ahora, insiste en sostener que los números “no reflejan la mejora estructural” y que algunos de los indicadores deben analizarse en un marco de transición económica. Sin embargo, los números reales están a la vista: siete meses consecutivos de recaudación que pierde contra la inflación —junto con el enfriamiento del consumo y la caída de tributos clave— dibujan un panorama que no se parece a la recuperación que prometen desde el Ejecutivo.

La segunda quincena de marzo encontrará al Gobierno con estas cifras sobre la mesa y con el desafío de revertir una tendencia que ya acumula señales claras de que la economía argentina no solo está luchando por crecer, sino que, en muchos sectores, sigue retrocediendo.