ARGENTINA: Cuesta como Europa vives como África

03/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Precios en dólares, salarios pulverizados y un país cada vez más caro. Imagen: Ilustrativa. Web.
Argentina terminó 2025 confirmando una postal tan brutal como cotidiana: precios en dólares de país rico y salarios de país pobre. Bajo el experimento de ajuste, apertura y “libertad de mercado” de Javier Milei, el costo de vida se disparó mientras el poder de compra de los ingresos se desangró. El resultado es una economía carísima para vivir y cada vez más hostil para consumir.

Un informe que comparó precios locales con los de Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur dejó el diagnóstico al desnudo: Argentina es más cara que el resto del mundo en la mayoría de los bienes durables, con precios superiores a los internacionales en el 81% de los casos relevados. Todo eso, con salarios que no paran de perder contra la inflación y el dólar.

El verso de la “normalización” se estrelló contra la realidad

El Gobierno prometía que el ajuste y la apertura ordenarían los precios. Ocurrió lo contrario. Los precios en dólares se consolidaron altos, pero los ingresos quedaron en terapia intensiva. La famosa “normalización” terminó siendo una transferencia brutal de ingresos desde los bolsillos de las familias hacia los formadores de precios.

En alimentos y servicios, Argentina aparece en una posición intermedia, pero ni siquiera ahí hay alivio. En el 39% de los productos alimentarios, los precios locales superan a los del resto de los países analizados. Brasil, el vecino más cercano, resulta más barato en nueve de cada diez productos. En China, directamente, el 80% de los alimentos cuesta menos que en Argentina.

Caro hasta para comprar lo básico

Dentro de la canasta alimentaria, el país aparece caro incluso en productos simples como el agua mineral, mientras que algunos alimentos básicos resultan algo más baratos por el peso de la producción agropecuaria. Pero ese “consuelo” dura poco: el salario argentino no alcanza ni siquiera donde los precios son intermedios.

El golpe fuerte: autos, ropa, electrodomésticos

Donde el modelo Milei muestra su cara más cruda es en bienes durables, indumentaria y calzado. Autos, motos, electrodomésticos, electrónica, ropa y zapatillas tienen precios sistemáticamente más altos que en el resto del mundo. Comprar un bien durable en Argentina se volvió un lujo prohibido, no una decisión de consumo.

El ranking global es demoledor:

  • Vestido de marca internacional: el más caro del mundo

  • Zapatillas deportivas: 4° puesto

  • Jeans y agua mineral: entre los 15 más caros

  • Pan blanco: top 21 global

Argentina compite con los países más caros del planeta, pero sin sus salarios, sin sus servicios y sin su protección social.

Servicios: tampoco hay respiro

En servicios personales y familiares, Argentina también aparece cara. Frente a Brasil, el 80% de los servicios cuesta más. Comer afuera es un golpe al bolsillo; ir al gimnasio, una de las pocas excepciones. Pero nada compensa una ecuación básica rota: todo cuesta mucho y se gana poco.

Ajuste para la gente, ganancias para pocos

El dato final desnuda la estafa del relato oficial: la supuesta “normalización” de precios no mejoró la vida de nadie. Con bienes durables entre los más caros del mundo y salarios en caída libre, vivir en Argentina se volvió un ejercicio de supervivencia cotidiana.

El modelo de Milei ordena números macro para la planilla, pero desordena la vida real.
Precios del Primer Mundo.
Sueldos del Tercero.
Y una pregunta que nadie en el Gobierno responde: ¿quién puede vivir así?