03/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: La Justicia frente al desafío de explicar la muerte de 44 marinos, incluidos siete salteños.
Después de ocho años de dilaciones, litigios y maniobras procesales, este martes comenzó en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Cruz el juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan, la tragedia naval que estremeció a toda la Argentina el 15 de noviembre de 2017 y que terminó con la vida de sus 44 tripulantes, entre ellos siete salteños cuyos nombres siguen grabados en la memoria de sus comunidades y familias.
Tripulantes salteños del ARA San Juan. Imagen: Web.
El debate oral, que se realizará en Río Gallegos y se extenderá hasta julio, sentó en el banquillo a cuatro ex altos mandos de la Armada Argentina: el contraalmirante Luis Enrique López Mazzeo, y los capitanes Claudio Villamide, Héctor Alonso y Hugo Miguel Correa, acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.
La causa, una de las más complejas y dolorosas de la historia reciente del país, puso sobre la escena judicial la pregunta que muchos habían silenciado: ¿quiénes fueron responsables de enviar a un submarino con fallas técnicas a navegar por el Atlántico Sur? A pesar de la furia pública y de los reclamos de justicia de los familiares, el expresidente Mauricio Macri y el exministro de Defensa Oscar Aguad, mencionados durante la instrucción por su rol político en la gestión, no fueron citados como testigos en este debate.
Entre los salteños muertos en esa fatídica noche de 2017 estaba el suboficial Roberto Daniel Medina, oriundo de Atocha, que tenía 40 años y era padre de dos hijos; Víctor Marcelo Enríquez, de Las Margaritas, con 37 años y dos hijas; y otros quintos integrantes de esa lista de marinos que hicieron de la Armada su familia y que jamás regresaron a sus hogares. Esas identidades siguen resonando en actos conmemorativos, reclamos políticos y debates jurídicos sin fin.
Este arranque de juicio se produce mientras crece un clima de crítica social por la lentitud de la Justicia para dar respuestas claras a las familias. Los salteños y los familiares de los marinos ya manifestaron, en distintas ocasiones, su “profunda indignación” porque pasaron casi una década sin que se hubiera sentado ante un tribunal a los mandos acusados de negligencia. A nivel político, dirigentes de distintas fuerzas exigieron que se amplíe la investigación para incluir no solo a los mandos navales sino también a los responsables políticos de la cadena de decisiones que permitió la salida del submarino pese a informes técnicos adversos.
El submarino ARA San Juan desapareció en pleno operativo desde Ushuaia hacia Mar del Plata, perdió contacto con la Base Naval y tras una búsqueda internacional que duró más de un año fue hallado en noviembre de 2018 a casi mil metros de profundidad, 597 kilómetros al este de Comodoro Rivadavia. El hallazgo no devolvió a los 44 tripulantes, entre los cuales los salteños figuran como parte del dolor regional que hoy reclama respuestas y castigo para los señalados responsables.
La apertura del juicio llega en un escenario donde el reclamo por responsabilidades cruzadas entre el Estado y los mandos militares sigue sin cerrarse, y el eje de la crítica se mantiene en la falta de explicaciones técnicas y políticas sobre por qué un navío con evidentes fallas fue autorizado a zarpar y por qué la cadena de mando no esclareció oportunamente las advertencias previas de problemas en el sistema de baterías, que horas después determinaron el fatal desenlace.
Familiares de los tripulantes y organizaciones de derechos humanos ya adelantaron que no aceptarán “un fallo tibio” y que vigilarán cada instancia del juicio, que podría convertirse en una bisagra para la transparencia institucional y para que la Justicia argentina asuma plenamente la responsabilidad de explicar el peor desastre naval de la historia nacional.







