ASÍ VIVÍA MERCEDES ANTES DE SU ASESINATO

11/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: “Ella le tenía pánico”: un testimonio clave reconstruye el terror previo al femicidio de Mercedes Kvedaras en El Tipal. Mercedes Kvedaras. Imagen: Instagram.
En la cuarta audiencia del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, la declaración de Héctor Agustín Mendoza expuso con crudeza el clima de miedo, angustia y deterioro emocional que, según su relato, atravesaba la víctima en los meses previos al crimen. Frente al tribunal, el hombre sostuvo que la mujer vivía bajo un estado constante de temor hacia su esposo, José Figueroa Juncosa.

El testimonio se produjo luego de la reconstrucción del hecho realizada el día anterior y se convirtió en uno de los más contundentes del proceso. Mendoza relató que conoció a Mercedes a fines de abril de 2023 en un gimnasio y que rápidamente iniciaron una relación. “Era muy fuerte lo que sentíamos”, dijo, al describir un vínculo que se desarrolló mientras ambos continuaban casados.

Según su declaración, en un comienzo evitaron hablar de sus respectivas vidas familiares, pero con el paso de las semanas comenzaron a aparecer señales de alarma. “Era una persona alegre, con mucha luz, siempre riéndose de todo, excepto cuando salía el tema de su marido”, afirmó. En esos momentos, describió, la mujer cambiaba de actitud de manera abrupta: “Parecía una niña asustada”.

Mendoza ubicó un punto de quiebre a mediados de junio, cuando Mercedes intentó plantear la separación a su esposo. Según relató, la conversación no prosperó. “Él le dijo que no coincidía y dio por terminada la charla”, sostuvo. Desde entonces, indicó, la víctima no volvió a tener oportunidad de avanzar en ese sentido, pese a sus intentos reiterados.

Con el correr de las semanas, el cuadro se agravó. El testigo afirmó que las discusiones dentro del matrimonio se intensificaron y que, en julio, Mercedes le confió que su esposo había descubierto una mentira sobre su paradero. “Me dijo: ‘Agustín, preparate por lo que se nos viene porque explotó la bomba’”, recordó. A partir de ese momento, aseguró, el miedo se volvió constante.

“Ella le tenía pánico”, insistió Mendoza ante el tribunal. En su relato, habló de violencia psicológica sostenida y afirmó que la propia víctima le había contado episodios previos de agresión física. “Me dijo que ya la había ahorcado en otra ocasión”, declaró. También mencionó amenazas vinculadas a los hijos de la pareja: “Le decía que se los iba a sacar, que no iba a tener dónde vivir”.

El testigo describió a Mercedes como una madre “profundamente preocupada” por el bienestar de sus hijos y por la influencia que su esposo ejercía sobre ellos. En ese contexto, explicó que ese temor era uno de los principales motivos por los cuales no lograba concretar la separación.

El tramo más estremecedor de su declaración se centró en las horas previas al crimen. Mendoza relató que el jueves 3 de agosto la mujer llegó a su casa en un estado de extrema angustia. “Estaba llorando, temblando, muy nerviosa. Miraba constantemente por la ventana, convencida de que la seguía”, afirmó. “Estaba totalmente colapsada”.

Ese mismo día intentaron conseguir ayuda profesional, pero no lograron un turno inmediato. A pesar de que Mercedes no quería regresar a su domicilio, Mendoza reconoció que la convenció de hacerlo. “Le pedí que fuera a tranquilizar las cosas y a ver a los chicos”, explicó. Fue la última vez que la vio con vida.

Al día siguiente, viernes 4 de agosto, intercambiaron mensajes desde temprano. El último que él envió fue a las 8 de la mañana. “Lo leyó, pero no me contestó más”, dijo. Horas después, se conocería el desenlace.

Durante su testimonio, Mendoza también explicó por qué borró los mensajes de su teléfono tras el hecho. “Sentí mucha culpa”, expresó. Contó que en los días posteriores al crimen releía las conversaciones y escuchaba los audios, y que entonces tomó dimensión de lo que definió como “la pesadilla” que vivía la víctima. “Nunca me imaginé que alguien podía hacer algo así”, concluyó.

El testimonio estuvo atravesado por una fuerte carga emocional. Al finalizar, el hombre se quebró y se abrazó con familiares de la víctima dentro de la sala.

Antes de su declaración, también brindaron testimonio amigos de la pareja. Coincidieron en que días antes del hecho, el acusado les había manifestado que atravesaba un proceso de separación y se mostraba angustiado. Uno de ellos relató haber recibido un mensaje de voz el mismo viernes del crimen en el que decía: “Perdón amigos. No pude con esto, los quiero”.

La jornada incluyó además la declaración de una tía de Mercedes, quien recordó a la víctima como una persona “llena de vida” y señaló un cambio marcado en su comportamiento a partir de la relación con su esposo. “Para mí siempre hubo dos Mercedes, una antes y otra después de Jota”, afirmó.

El juicio, iniciado el 1 de abril, está a cargo de un tribunal colegiado presidido por Cecilia Flores Toranzos, junto a los jueces Eduardo Sángari y Leonardo Feans. La acusación es llevada adelante por la fiscal de la Unidad de Femicidios, Luján Sodero.

El proceso busca esclarecer lo ocurrido aquel 4 de agosto de 2023, cuando el cuerpo de Mercedes Kvedaras fue hallado dentro de un vehículo en el barrio El Tipal, junto a su esposo, quien presentaba una herida en el cuello en lo que fue interpretado como un intento de suicidio posterior al crimen.

La autopsia determinó que la mujer murió por asfixia mecánica mixta, producto de estrangulamiento y sofocación. El informe forense también registró más de cuarenta lesiones en su cuerpo, evidencia de un ataque prolongado.

El juicio continuará con nuevas audiencias y testimonios en los próximos días, en un proceso que intenta reconstruir no solo la mecánica del crimen, sino también el contexto de violencia previa que, según los testimonios, rodeaba la vida de la víctima.