ATTA GERALA AL BANQUILLO: Por robo de rieles

06/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El exintendente de Coronel Juan Solá (Morillo), Atta Miguel Gerala, acusado de robo agravado de rieles del ramal C-25. Imagen: Web/IA.
El juicio que desnuda uno de los escándalos más grotescos del norte salteño finalmente comenzó. En el Tribunal Oral Federal 2 de Salta arrancó el proceso contra el exintendente de Coronel Juan Solá (Morillo), Atta Miguel Gerala, acusado de integrar una maniobra de robo agravado de rieles del ramal C-25 del Ferrocarril Belgrano Cargas, en una trama que, según la acusación, terminó con el hierro público convertido en contrabando rumbo a Bolivia.

El inicio del debate tuvo un arranque accidentado. Problemas técnicos interrumpieron el desarrollo de la audiencia cuando se intentaba reproducir audios durante la declaración de un testigo. Pero, más allá de los desperfectos, lo central ya estaba sobre la mesa: los alegatos de apertura de las partes y el comienzo de un proceso que busca determinar el papel del exjefe comunal en el desmantelamiento de la infraestructura ferroviaria del norte salteño.

El tribunal que deberá resolver el caso está integrado por los jueces Gabriela Catalano, Domingo Batule y Diego Matteucci, mientras que la acusación está a cargo del fiscal Eduardo Villalba, representante del Ministerio Público Fiscal.

La fiscalía sostiene que no se trató de episodios aislados ni de un puñado de rieles desaparecidos en el monte. La hipótesis es más pesada: una organización dedicada al saqueo sistemático de las vías del Belgrano Cargas en el Chaco salteño. El material extraído terminaba transformado en mercancía ilegal que cruzaba la frontera.

En ese esquema, el nombre de Atta Gerala aparece como pieza central. La investigación sostiene que la extracción de rieles se realizaba con herramientas, maquinarias y hasta una camioneta perteneciente al municipio de Morillo, que por entonces estaba bajo su conducción.

La trama, además, expone un costado brutal: la utilización de mano de obra de comunidades originarias del Chaco salteño para arrancar los rieles del suelo. Según declaraciones incorporadas al expediente, el trabajo se pagaba con 10 mil pesos por la extracción, mientras el hierro robado se acumulaba en distintos puntos antes de su traslado.

El rastro del material robado llevó incluso hasta lugares impensados. Durante allanamientos realizados en noviembre de 2024, los investigadores encontraron 15 rieles valuados en unos 19 millones de pesos guardados en propiedades vinculadas al entonces intendente.

El caso ya tiene condenados, lo que deja aún más expuesta la trama. Entre el 3 y el 12 de diciembre, mediante acuerdos de juicio abreviado homologados por la jueza Mariana Catalano, fueron condenados Miguel Gerala —hijo del exintendente—, el comerciante David Edilberto Medina y el gendarme Jorge Fernando Cabrera.

Miguel Gerala recibió seis años de prisión como coautor de contrabando agravado, cohecho activo y robo agravado cometido en despoblado y en banda. El comerciante David Edilberto Medina también fue condenado por contrabando y otros delitos vinculados a la maniobra, mientras que el exsargento de Gendarmería Nacional, Jorge Fernando Cabrera, recibió dos años de prisión condicional por cohecho pasivo.

La causa tiene su punto de partida en una investigación que comenzó el 23 de agosto de 2024, cuando una denuncia del Correo Argentino por envíos sospechosos vinculados al comerciante Medina derivó en el descubrimiento de una red más amplia dedicada a exportar ilegalmente material ferroso. Ese hilo terminó conduciendo a los rieles del Belgrano Cargas, arrancados de los tramos entre Padre Lozano y Morillo.

Con el juicio en marcha, el expediente vuelve a poner bajo los reflectores una escena que mezcla política, contrabando y saqueo de infraestructura pública. Y en el centro de esa trama, ahora sentado frente al tribunal, está Atta Miguel Gerala, el exintendente de Morillo que deberá responder por una acusación que describe algo más que un robo: el desguace del ferrocarril convertido en negocio clandestino.