ATUCHA: Sobreprecios, interna y privilegios

21/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Escándalo nuclear en Atucha. Reidel en la cuerda floja, sobreprecios y maniobras que huelen a interna y privilegios. Demian Axel Reidel junto a Javier Milei. Imagen: Web.
La gestión del físico y funcionario Demián Reidel al frente de Nucleoeléctrica Argentina —la empresa estatal que opera las centrales nucleares del país— está al borde del naufragio en medio de un escándalo mayúsculo por presuntos sobreprecios y favoritismos en una licitación clave para el complejo nuclear de Atucha. La denuncia interna, resonada en ámbitos oficiales, abrió una crisis que no solo pone en jaque su continuidad, sino que expone contradicciones, tensiones y formas de operar que muchos consideran incompatibles con la transparencia que se espera de una empresa estratégica del Estado.

La polémica comenzó cuando un gerente de Atucha I‑II presentó ante el Comité de Integridad de la compañía una acusación formal: la licitación para contratar servicios de limpieza —un contrato aparentemente rutinario— contenía precios inflados hasta un 140% por encima de los valores de mercado, lo que disparó todas las alarmas. Lo que debía costar unos 4.400 millones de pesos para dos años se proyectaba en más de 10.700 millones sin justificación técnica creíble, según la denuncia.

Lo que sigue es una trama interna de presiones, jerarquías y protecciones cruzadas. La acusación apunta contra el gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso —designado bajo la órbita de Reidel— por supuestamente haber presionado a una funcionaria de menor rango para que avale los valores cuestionados. En paralelo, habría surgido una maniobra de comunicación oficial de Reidel para desviar la atención hacia el denunciante mismo, catalogándolo como “culpable” de las irregularidades, en un intento por salvaguardar su propia posición.

La reacción en el seno del Gobierno fue inmediata: fuentes consultadas indicaron que el directorio de Nucleoeléctrica evaluaba forzar la renuncia de Reidel en su última reunión, pero el presidente logró postergar su salida, sosteniéndose con apoyos políticos y de sectores interesados en mantenerlo en el cargo a toda costa.

Esta crisis no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una gestión cuestionada. Los proyectos emblemáticos del llamado “Plan Nuclear” han sufrido tropiezos visibles: desde la paralización del reactor modular CAREM hasta la congelación del desarrollo de Atucha III, mientras grandes anuncios sobre inversiones se disuelven sin concreciones tangibles. Expertos y críticos internos señalan que el contraste entre el discurso grandilocuente y la realidad operativa de NASA es cada vez más evidente.

En este contexto, la denuncia por sobreprecios en Atucha encendió alarmas no solo por el impacto económico directo, sino por lo que revela sobre la forma en que se gestionan los recursos públicos en áreas estratégicas, la distribución de contratos y la transparencia institucional. La pelota ahora está en cancha política y empresarial: mientras Reidel lucha por mantener su cargo, la mirada pública se intensifica sobre la credibilidad de una empresa fundamental para la matriz energética de Argentina.