06/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Banco Central de la República Argentina.
El Banco Central salió a apagar un incendio que no deja de crecer, pero el humo sigue ahí: faltan dólares y el vencimiento de deuda de este viernes acecha como una amenaza concreta. La compra de apenas 21 millones de dólares, financiada con emisión, fue un gesto mínimo para calmar a los mercados, más simbólico que efectivo. Un parche en medio de una hemorragia.
Mientras tanto, el Tesoro sigue negociando contrarreloj un salvataje bancario para cubrir un pago de 4.200 millones de dólares. El reloj corre. Los dólares no aparecen. Y la tasa en pesos vuelve a dispararse.
Emisión, tasa y recesión: el combo de siempre
La jornada arrancó con presión cambiaria y terminó con el manual clásico del ajuste:
– intervención del Tesoro para frenar el dólar,
– suba generalizada de tasas,
– emisión monetaria para comprar reservas,
– y posterior esterilización para que no explote la inflación.
El resultado es conocido y doloroso: créditos más caros, empresas asfixiadas y familias cada vez más lejos de poder pagar cuotas. La recesión no se desacelera: se profundiza.
Las tasas lo dicen todo. Las cauciones treparon hasta el 91% anual en ByMA y 101% en el MAE. Los bancos se fondean a niveles de vértigo y trasladan el costo. La TAMAR y la Badlar volvieron a subir. El crédito se vuelve un lujo.
Un pago gigante y una caja chica
El Tesoro necesita girar los dólares al exterior antes del jueves para cumplir con los Bonos Globales. El saldo disponible ronda los 1.800 millones, incluyendo emisiones previas y ventas de activos todavía no plenamente contabilizadas. El agujero es enorme.
La diferencia debería cubrirse con un REPO de bancos internacionales, liderados por JP Morgan, con participación del Bank of America, Citi y Santander. Pero el acuerdo no aparece. ¿La razón? Las garantías. Los bancos piden más, el Gobierno duda y el mercado observa.
El Riesgo País, clavado cerca de los 550 puntos, refleja esa desconfianza.
El blanqueo que no blanqueó nada
Milei y Caputo apostaban a que los dólares del “blanqueo de inocencia fiscal” aparecieran mágicamente en los bancos. No pasó. Las entidades financieras no creen en el esquema y recuerdan que siguen vigentes las normas de la UIF y del propio BCRA: conocer el origen de los fondos no es opcional.
Sin confianza, no hay dólares. Sin dólares, no hay milagro.
Romper el chanchito… ajeno
La última carta del Gobierno es mirar hacia las provincias. Santa Fe ya salió al mercado. Ahora viene Córdoba, con una emisión que podría rondar entre 600 y 700 millones de dólares, y luego Entre Ríos. Endeudamiento provincial para sostener la caja nacional.
Caputo ya presionó para que liquiden rápido, pero hay un problema: las provincias tienen hasta 180 días para hacerlo. No llegan al viernes. No alcanzan.
Viernes al borde
El Banco Central compró dólares con emisión y festejó una señal. Los mercados miran el monto y hacen cuentas. El Tesoro negocia a puertas cerradas. Las tasas vuelan. El crédito se seca. La economía se enfría aún más.
El mensaje es brutal: el ajuste no trajo dólares, la confianza no llegó y el vencimiento está a la vuelta de la esquina.
El viernes no es una fecha más. Es una prueba de fuego. Y el margen de error ya se agotó.







