13/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Caputo. Imagen: LPO/Juan Casas.
El ex vicepresidente del Banco Central, Jorge Carrera, advirtió que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) podrían reducir los desembolsos hacia la Argentina durante 2027 por tratarse de un año electoral. Según su análisis, el programa financiero presentado por el Gobierno dependerá de la llegada de nuevos recursos externos, un escenario que considera incierto por la experiencia de las últimas décadas.
El programa financiero presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, continúa generando análisis entre especialistas, especialmente por la estrategia diseñada para afrontar los compromisos de deuda durante 2026 y 2027 sin recurrir nuevamente a los mercados internacionales.
Según el análisis publicado por La Política Online, el principal interrogante gira en torno a la disponibilidad de financiamiento proveniente de organismos multilaterales, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros entes internacionales, cuyo aporte resulta clave para sostener el esquema económico proyectado por el Gobierno.
El plan oficial busca transmitir tranquilidad a los mercados al asegurar que la Argentina podrá afrontar los vencimientos de deuda en dólares sin necesidad de emitir nueva deuda en Wall Street.
Para ello, el esquema contempla una combinación de desembolsos de organismos multilaterales, financiamiento en el mercado local, compras de divisas al Banco Central y recursos provenientes de privatizaciones.
La advertencia de Jorge Carrera
Sin embargo, el ex vicepresidente del Banco Central, Jorge Carrera, puso en duda que ese escenario pueda concretarse durante un año electoral.
El economista sostuvo que el aspecto central no son los anuncios de financiamiento realizados por los organismos internacionales, sino los flujos netos, es decir, el dinero efectivamente nuevo que ingresa al país una vez descontados los pagos de capital e intereses que Argentina debe devolver.
Según explicó, para que el programa financiero del Gobierno funcione será necesario que los organismos multilaterales aporten más recursos de los que reciben, algo que considera poco habitual en períodos electorales.
Un comportamiento que se repite desde hace décadas
Carrera recordó que la experiencia de los últimos treinta años muestra que el Banco Mundial, el BID, el FMI y otros organismos suelen reducir el financiamiento neto durante los años electorales.
De acuerdo con su análisis, aun cuando existan programas vigentes, las entidades internacionales suelen ralentizar los desembolsos con el objetivo de preservar capacidad de negociación frente a un eventual cambio de gobierno y evitar una exposición excesiva ante escenarios políticos inciertos.
El economista sostuvo que se trata de una práctica habitual dentro de estos organismos, vinculada tanto a criterios administrativos como a estrategias de manejo del riesgo financiero.
El factor político en Estados Unidos
Carrera también incorporó un elemento internacional al análisis.
Según explicó, parte del elevado nivel de financiamiento recibido por Argentina en los últimos años respondió al respaldo político de la administración del presidente Donald Trump.
En ese sentido, advirtió que si el oficialismo estadounidense pierde fuerza en las elecciones legislativas de noviembre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos podría enfrentar mayores limitaciones para impulsar nuevos apoyos financieros o ejercer influencia sobre los organismos multilaterales.
En consecuencia, consideró que sería más difícil sostener una ampliación del respaldo financiero hacia Argentina, tanto mediante nuevos desembolsos como a través de otros mecanismos de asistencia.
El desafío para el Gobierno
Carrera explicó que cuando un organismo internacional alcanza un elevado nivel de exposición financiera con un país, suele procurar que los pagos recibidos superen a los nuevos préstamos durante la etapa final de una administración, con el objetivo de recuperar margen de maniobra para negociar con el gobierno que resulte elegido posteriormente.
Por ese motivo, sostuvo que el Gobierno argentino deberá realizar un esfuerzo adicional para conseguir que los organismos multilaterales incrementen nuevamente su exposición financiera durante un año electoral, rompiendo una dinámica que, según afirmó, ha sido la regla durante décadas.
El economista concluyó que, si además se modifica el escenario político en Estados Unidos, resultará aún más complejo sostener el nivel de apoyo internacional previsto por el programa económico, tanto en materia de financiamiento como en otros instrumentos de respaldo financiero.
De este modo, el acceso a los recursos de los organismos multilaterales aparece como uno de los principales desafíos para la estrategia económica diseñada por el Gobierno de cara al proceso electoral de 2027.






