BRASIL: Colocan tobillera a la abogada argentina

22/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Colocan tobillera electrónica a la abogada argentina acusada de racismo en Río de Janeiro.
La justicia brasileña puso este miércoles bajo control electrónico a Agostina Páez, la abogada e influencer argentina de 29 años acusada de protagonizar un incidente racista en un bar del barrio de Ipanema, en Río de Janeiro, y la obligó a usar tobillera electrónica para monitorear su permanencia en el país mientras avanza la investigación.

Páez, oriunda de Santiago del Estero, quedó en el centro de la escena luego de que se difundiera un video en redes sociales en el que se la ve haciendo gestos y sonidos comparables a los de un mono hacia empleados negros tras una discusión por el pago de la cuenta en el local. Esa conducta fue denunciada por la víctima ante la Policía Civil, que la imputó por injuria racial, figura que en Brasil se equipara al delito de racismo, con penas que van de 2 a 5 años de prisión.

En las últimas horas, la Justicia de Río de Janeiro ordenó la colocación de un dispositivo electrónico en la pierna derecha de la abogada como parte del proceso judicial. El procedimiento se realizó en el Centro de Monitoreo de la ciudad, donde Páez —según informes de medios brasileños— se presentó de forma voluntaria para que se le instale el aparato que controlará sus movimientos mientras sigue la causa en curso.

Además de la tobillera, las autoridades le retuvieron el pasaporte y le prohibieron abandonar Brasil, lo que la mantiene en ese país hasta que se resuelva su situación judicial. Según el expediente, el juez a cargo de la causa es Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro.

El episodio prendió las alarmas en redes y medios argentinos, en medio de una fuerte polémica sobre el alcance de las normas de racismo en el país vecino y las consecuencias penales de actos de discriminación pública. Páez, por su parte, argumentó que su reacción fue producto de un “malentendido” tras la disputa por la cuenta y que no tenía intención de ofender, mientras su defensa avanza con presentaciones procesales en busca de atenuantes.

Mientras avanza la investigación y se espera que el expediente sea elevado al Ministerio Público brasileño, la abogada afronta ahora además efectos secundarios del caso: denuncias de amenazas, un cambio de domicilio dentro de Río y el continuo escrutinio público sobre su conducta en el bar de Ipanema.