CAOS AÉREO EN PLENA TEMPORADA: Flybondi deja al país varado y el Gobierno mira para otro lado

14/01/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Leonardo Scatturice, dueño de Flybondi, implicado en otros escándalos vinculados al poder y a los libertarios. Imagen: Web.
La low cost Flybondi está transformando las vacaciones de miles de argentinos en una pesadilla de aeropuerto, con cancelaciones y demoras que ya superan lo tolerable… y el Gobierno no hace nada para frenarlo.

En lo que va de enero de 2026, la aerolínea acumula más de 200 vuelos cancelados y otros 350 demorados, afectando de lleno a quienes soñaban con viajar en pleno verano, desde turistas hasta familias que planearon sus vacaciones con anticipación.

En Aeroparque, la situación se volvió insostenible: filas interminables de pasajeros esperando respuestas que nunca llegaron, gritos, insultos y un personal desbordado sin soluciones al alcance. Muchos viajantes quedaron sin vuelo en plena temporada alta, justo cuando los aeropuertos deberían estar funcionando a pleno.

Los problemas no son nuevos: la crisis de Flybondi viene desde diciembre, cuando ya complicó a miles de pasajeros durante las fiestas, y lejos de mejorar, la situación se agravó en lo que va de enero, en un contexto donde la demanda por viajar es máxima y las alternativas para los pasajeros son escasas.

La aerolínea culpa a “cuestiones operativas y falta de aviones disponibles”, una explicación que suena a excusa barata para tapar una mala gestión que deja a los viajeros a la deriva sin reubicación clara ni respuestas concretas.

Lo más indignante es que, en medio del caos, las autoridades nacionales y la ANAC parecen mirar de costado: no hay intervención firme para imponer controles reales ni sanciones contundentes que protejan a los pasajeros. La pasividad oficial frente a este descalabro generalizado dejó a miles de argentinos librados al azar, sin que el Estado cumpla su rol de regulador efectivo.

Familias enteras con reservas perdidas, planes tirados por la borda, gente obligada a pagar hoteles extra o alquilar autos de último momento… y Flybondi sigue volando como si nada hubiera pasado. La temporada alta está en pleno auge, pero la empresa —y el Gobierno— parecen no entender que no basta con aviones baratos si no hay vuelos que realmente salgan a horario.

Resumen duro y crudo:

  • Más de 200 vuelos cancelados.
  • Miles de pasajeros varados y sin respuestas.
  • Una aerolínea en crisis que opera sin controles reales.
  • Un Gobierno que deja pasar la tormenta sin intervenir.