30/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Caputo contra la historia de YPF. Pese al fallo en Nueva York, el ministro volvió a atacar la nacionalización y defendió las privatizaciones. Luis Caputo. Imagen: Archivo.
Con argumentos discutibles, números sin explicar y una versión acomodada de la historia energética reciente, el ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a cargar contra la nacionalización de YPF. Lo hizo pese al reciente fallo de la Justicia estadounidense en la causa por la estatización de la petrolera y en medio del cruce con el gobernador Axel Kicillof, uno de los principales defensores de aquella decisión tomada en 2012.
Caputo intentó adjudicarle al actual Gobierno méritos en el fallo judicial y, al mismo tiempo, relativizar el papel de la empresa estatal en la producción de petróleo y en el ingreso de divisas. En ese marco, lanzó una afirmación que reavivó la polémica: “La única realidad es que la expropiación de YPF atrasó 10 años el desarrollo de Vaca Muerta y que ahuyentó las inversiones que ahora están llegando masivamente”.
El ministro apeló así a una versión adaptada del clásico axioma de Juan Domingo Perón —“la única verdad es la realidad”— para sostener que la estatización habría frenado el desarrollo del yacimiento neuquino no convencional.
La interpretación del titular del Palacio de Hacienda sugiere que la nacionalización habría perjudicado a la compañía y retrasado el crecimiento de Vaca Muerta. Sin embargo, la secuencia histórica muestra que el desarrollo del yacimiento se potenció luego de que el Estado recuperara el control de la petrolera. Aun así, Caputo insistió con su lectura para responder a los argumentos que Axel Kicillof había expuesto horas antes en defensa del proceso de nacionalización de YPF, decisión que fue justamente la que terminó siendo avalada por el reciente fallo de un tribunal de Manhattan.
Defensa cerrada de las privadas
El ministro calificó de “alocados” los planteos de Kicillof y, en línea con el discurso del gobierno de Javier Milei, volvió a apelar a cifras y estimaciones sin detallar su origen. Según Caputo, la nacionalización le costó al país “decenas de miles de millones de dólares en exportaciones no concretadas”.
No explicó de qué manera se calcularon esas pérdidas ni cuántas inversiones se habrían frustrado ni cuántas exportaciones no se realizaron. Aun así, desestimó la afirmación de Kicillof de que el actual superávit energético tiene relación con la estatización de YPF. Para el ministro, esa idea “es tan alocada que solo puede ser tomada en serio por un grupo menor de fanáticos”.
En el mismo tono, Caputo salió a reivindicar el rol de las compañías privadas en el sector petrolero. “Todas las petroleras están invirtiendo ahora miles de millones de dólares, y son todas empresas privadas. De hecho, la mayoría de las exportaciones de petróleo de nuestro país provienen hoy de estas compañías privadas”, sostuvo.
El superávit energético, según Caputo
A través de un posteo en redes sociales, el jefe del equipo económico aseguró que el superávit energético actual “nada tiene que ver con la expropiación de YPF, sino con el cambio de política económica y energética”.
En su explicación, el ministro atribuyó ese resultado a dos factores. El primero, las medidas adoptadas por el gobierno de Javier Milei para “recomponer tarifas, de manera de dar la señal de precios correcta para incentivar la inversión y cancelar la deuda heredada”.
El segundo, las modificaciones en la legislación energética. En ese punto, Caputo defendió con énfasis el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), una normativa cuestionada por su impacto sobre el desarrollo industrial de las empresas nacionales.
“Diseñamos el RIGI, justamente para garantizar la seguridad jurídica que el gobernador se cansó de desacreditar con la irresponsabilidad de sus actos”, afirmó.
El ministro cerró su intervención con una hipótesis política sobre un escenario alternativo: “¿Qué hubiera pasado si seguía el kirchnerismo? El kirchnerismo hubiera continuado con tarifas pisadas, generando un mega déficit fiscal, financiado con una mega emisión, generando una mega inflación. Mucho menos se les hubiera ocurrido diseñar un RIGI”.







