CASTA, VIAJES, DÓLARES Y CASH: Las vacaciones de Manuel Adorni ya están bajo la lupa judicial

16/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Adorni gastó casi 6 mil dólares para viajar a Aruba con su esposa y los dos hijos. Imagen: Redes Sociales.
El discurso de austeridad choca de frente con los números. Mientras hablaba de “lógica razonabilidad”, Manuel Adorni ya tenía en la mano los pasajes para un viaje familiar a Aruba en plena temporada alta. No fue un traslado cualquiera: clase ejecutiva, pago en efectivo y un gasto de casi 6 mil dólares solo en tickets. Ahora, esa travesía se suma al expediente que investiga el fiscal Gerardo Pollicita.

La escena que el propio Adorni intentó instalar en marzo —“lo único que hice fue irme cuatro días con mis nenes”— empieza a desarmarse. Porque antes de ese viaje a Punta del Este en vuelo privado, ya había concretado otro: del 29 de diciembre de 2024 al 10 de enero de 2025, junto a su esposa Bettina Angeletti y sus hijos, rumbo al Caribe. La fiscalía tiene los datos: 1.440,60 dólares por pasaje, cuatro tickets pagados en efectivo el 15 de octubre. Total: 5.762 dólares.

El recorrido tampoco fue directo. Salieron de Ezeiza hacia Lima y desde allí volaron a Aruba en un servicio de Latam, una de las aerolíneas más caras del mercado. El regreso siguió la misma ruta. En medio del viaje, Adorni publicó una foto con su esposa, pero ubicó la escena en Vancouver, mientras deseaba “el mejor de los años”.

Lo llamativo no es solo el destino. Es el contraste. El 17 de diciembre, ya con los pasajes comprados, Adorni defendía públicamente la línea oficial: no había prohibición de viajar, pero sí un pedido de austeridad. Habló de funcionarios que podían ir “a países limítrofes o al Congo Belga”, siempre dentro de ese marco. Entre quienes se iban al exterior, estaba él.

El gasto no termina en los pasajes. Todo indica que la estadía fue en un hotel all inclusive, con costos que escalan en fechas de fin de año. La cuenta final se dispara y agranda la incógnita central: cómo se financian esos viajes.

El expediente judicial no se detiene en Aruba. La investigación crece y suma capítulos. Está el viaje a Nueva York en avión oficial junto a Bettina Angeletti, con regreso en primera clase en un vuelo de línea, pasajes que habrían sido gestionados por la Jefatura de Gabinete y cuyo financiamiento aún no está claro. También aparece la escapada a Punta del Este, a la casa del conductor Marcelo Grandio, donde el foco está puesto en si se trató de una dádiva. Declaraciones de Agustín Issin Hansen y Vanesa Tossi apuntan a que los pasajes, valuados en unos 9 mil dólares, fueron pagados por Grandio como invitación para la familia Adorni, incluso con un procedimiento aeroportuario fuera de lo habitual.

Con este cuadro, el fiscal Gerardo Pollicita avanza en reconstruir todos los movimientos del funcionario: qué viajes fueron oficiales, cuáles derivaron en tramos privados y, sobre todo, cómo se pagaron. Las cifras no parecen cerrar con los ingresos ni con los ahorros declarados por Adorni, que el año pasado ascendían a 43.000 dólares.

El contraste con el discurso anticasta del gobierno es inevitable. La defensa de la vida privada pierde peso cuando se trata de fondos, beneficios y responsabilidades públicas. En ese cruce entre relato y realidad, la causa avanza y la lupa judicial se posa sobre un estilo de vida que no encaja con la austeridad proclamada.