07/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Fernando Cerimedo y Nadia Shirley Beller Delgado. Imagen: Redes Sociales.
Un tribunal boliviano rechazó el pedido de libertad de Fernando Cerimedo, asesor cercano a Javier Milei, en la causa por tentativa de femicidio contra Nadia Beller. La defensa anunció que insistirá, mientras el desplazamiento del fiscal que investigaba al consultor abrió un nuevo frente de tensión política y judicial.
La Justicia de Bolivia rechazó el pedido de libertad presentado por la defensa de Fernando Cerimedo, quien permanece detenido en una causa por tentativa de femicidio contra su pareja, la abogada Nadia Beller. El tribunal consideró el planteo “improcedente”, aunque la defensa anticipó que continuará recurriendo la decisión.
El caso quedó atravesado por una fuerte crisis institucional en Bolivia. El fiscal general Roger Mariaca, quien había impulsado distintas investigaciones contra Cerimedo, fue detenido y posteriormente reemplazado, mientras el Gobierno boliviano reconoció que parte de la información utilizada contra el funcionario judicial había llegado desde Estados Unidos.
Cerimedo enfrenta investigaciones por tentativa de femicidio, enriquecimiento ilícito, violencia de género y una causa vinculada con presuntos vuelos narcos. Aunque una eventual liberación en el expediente por tentativa de femicidio no implicaría necesariamente su salida de prisión, debido a la existencia de otra prisión preventiva, la disputa judicial adquirió una dimensión política cada vez mayor.
El pedido de libertad de Cerimedo
Durante la audiencia, la defensa sostuvo que las pruebas utilizadas contra Cerimedo serían falsas o habrían sido obtenidas bajo la conducción de una fiscalía cuyo titular actualmente se encuentra detenido.
Del otro lado, Beller y su representación legal sostienen que existen elementos de peso para mantener la acusación. Entre ellos mencionan antecedentes de violencia de género, comunicaciones previas al ataque y mensajes intercambiados entre la pareja.
La investigación sostiene que Cerimedo habría ejercido violencia contra Beller en dos oportunidades y que existieron comunicaciones relacionadas con el episodio ocurrido en las inmediaciones del Swissôtel, donde la abogada fue atacada.
La defensa, sin embargo, insiste en cuestionar la validez de las evidencias y busca revertir la prisión preventiva. El rechazo de este martes no cerró esa disputa: los abogados adelantaron que volverán a presentar recursos.
Cerimedo también continúa comprometido en otro expediente por enriquecimiento ilícito, mientras existen investigaciones adicionales que podrían complicar todavía más su situación procesal.
La caída del fiscal que investigaba al asesor de Milei
El caso tomó otra dimensión después de la detención de Roger Mariaca, fiscal general que había impulsado investigaciones contra Cerimedo.
Fuerzas policiales irrumpieron en dependencias del Ministerio Público y procedieron a detener a Mariaca y a otros funcionarios. Según los cuestionamientos planteados en Bolivia, el operativo se produjo sin que se exhibiera públicamente una orden judicial emitida en el país.
La acusación contra Mariaca se relaciona con declaraciones atribuidas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, actualmente detenido en Estados Unidos. Marset habría señalado que el fiscal lo protegía y que recibió dinero a cambio de esa protección.
Sin embargo, el propio abogado de Marset cuestionó que se conozcan con precisión las circunstancias en las que fue registrado el material utilizado para involucrar a Mariaca. Por eso, el contenido requiere otras comprobaciones judiciales antes de convertirse en una prueba concluyente.
El episodio sumó además una controversia por dinero encontrado durante procedimientos vinculados con el fiscal. Las cifras difundidas públicamente fueron cambiando: primero se habló de 250.000 dólares, luego de 80.000 dólares y posteriormente de otros 300.000 dólares supuestamente encontrados en una vivienda relacionada con Mariaca.
En medio de la crisis, José Urioste fue designado como nuevo fiscal general. La sustitución de Mariaca generó cuestionamientos políticos y jurídicos, especialmente porque todavía no existía una condena contra el funcionario desplazado.
La controversia llegó incluso a la Asamblea Plurinacional, donde se produjo la designación del nuevo fiscal en medio de fuertes cuestionamientos opositores.
Estados Unidos queda en el centro de la disputa
El papel de Estados Unidos pasó a ocupar un lugar central en la discusión. El ministro de Defensa boliviano, Ernesto Justiniano, afirmó que la información utilizada contra Mariaca había sido proporcionada por autoridades estadounidenses y planteó que la investigación podría derivar en una eventual extradición del exfiscal a Estados Unidos.
La situación alimentó las sospechas de quienes consideran que la crisis institucional puede terminar beneficiando a Cerimedo, un consultor político vinculado al espacio de Javier Milei y a sectores de la ultraderecha regional.
No obstante, las acusaciones sobre una coordinación internacional para favorecerlo forman parte de una disputa política y deberán ser respaldadas por pruebas judiciales concretas.
Lo que sí resulta verificable es que el desplazamiento del fiscal que había impulsado investigaciones contra Cerimedo coincidió con un momento procesal clave para el consultor y produjo un fuerte impacto sobre las causas que lo involucran.
Beller denuncia una nueva ofensiva
Mientras Cerimedo intenta revertir su situación procesal, Nadia Beller denunció que ahora buscan involucrarla en una causa a partir de una fotografía tomada años atrás.
La imagen corresponde a una actividad en la que la abogada había representado a personas vinculadas con una denuncia por una matanza de perros. Según Beller, se intenta utilizar esa fotografía para instalar una supuesta relación con funcionarios judiciales y cuestionar su actuación como denunciante.
La abogada rechazó esas acusaciones y aseguró que nunca patrocinó causas vinculadas con narcotráfico. También denunció una campaña destinada a desacreditarla después de haber denunciado a Cerimedo por hechos que considera graves.
Beller sostuvo además que la estrategia comunicacional habría comenzado después de que la defensa de Cerimedo difundiera distintos argumentos para cuestionar su denuncia.
El enfrentamiento judicial, de esta manera, suma un nuevo capítulo: Cerimedo busca recuperar su libertad, la fiscalía que lo investigaba quedó descabezada y Beller denuncia que ahora intentan convertirla de denunciante en acusada.
El caso queda así atrapado entre una investigación penal por violencia de género, denuncias de corrupción, presuntos vínculos con el narcotráfico y una crisis institucional que involucra a sectores del poder boliviano y a Estados Unidos. Mientras tanto, Cerimedo seguirá detenido al menos por ahora.







