CLASES CONTRA EL AJUSTE Y PATRULLEROS A MONTONES: Caballito sitiado por una protesta frente a la casa de Adorni

31/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Móviles de la Policía Federal apostados a metros de la casa de Adorni. Imagen: Prensa.
El barrio porteño de Caballito vivió una escena inusual este lunes por la tarde: una clase pública universitaria en la puerta de la casa de Manuel Adorni y un despliegue policial pocas veces visto para custodiar al jefe de Gabinete.

"Fin.", dice la pizarra en la clase pública universitaria en la esquina de la casa de Adorni.

«Fin.», dice la pizarra en la clase pública universitaria en la esquina de la casa de Adorni. Imagen: Prensa

La protesta se dio en el marco de un nuevo paro docente en las universidades por el recorte presupuestario y la falta de recomposición salarial impulsada por el gobierno de Javier Milei.

La actividad fue organizada por estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, que decidieron llevar la clase a la esquina de Pedro Goyena y Miró, a metros del departamento donde vive el funcionario. Allí, frente al edificio, una pizarra cerraba la escena con una palabra escrita en tiza: “Fin.”

La protesta apuntó tanto contra el ajuste sobre las universidades como contra la figura de Adorni, quien atraviesa días de fuerte exposición pública. El jefe de Gabinete quedó bajo la lupa tras conocerse que subió a su esposa Bettina Angeletti al avión presidencial para viajar a Nueva York, que voló con su familia en un jet privado a Punta del Este y que posee propiedades que no aparecen en su última declaración jurada, lo que derivó en una imputación por presunto enriquecimiento ilícito.

La respuesta oficial fue un operativo policial desproporcionado. Efectivos de la Policía Federal Argentina cortaron el tránsito en la esquina del domicilio del funcionario y desplegaron patrulleros y un camión. Al mismo tiempo, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires sumó al menos diez camionetas con agentes, según confirmaron fuentes oficiales.

“Le tienen miedo a los docentes, porque acá la manifestación es pacífica”, lanzó Luca Bonfante, secretario general del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas.

La clase pública, que reunió a unas cien personas, abordó el tema “la universidad y la lógica de mercado” y también encontró eco en el barrio: algunos vecinos acompañaron la protesta con cacerolazos desde los balcones.

La actividad continuará este martes desde las 10 con una nueva clase abierta a cargo de Guillermo Folguera, biólogo y filósofo, junto al docente Juan Duarte. La exposición girará en torno al extractivismo y a la reforma de la Ley de Glaciares, que se discute por estos días en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.

El domicilio de Adorni quedó en el centro de la escena después de que el propio funcionario admitiera la semana pasada que vive allí, pese a que la propiedad no figura en su declaración jurada.

Según consignó La Nación, el departamento fue registrado por el propio jefe de Gabinete en noviembre pasado por 230.000 dólares, pagados mediante una hipoteca con dos particulares.

La vivienda tiene 199,97 metros cuadrados, más el proporcional de una cochera. Adorni figura como propietario del 50 por ciento de la unidad desde el 18 de noviembre, apenas dos semanas después de confirmarse su ascenso a la Jefatura de Gabinete. La otra mitad está a nombre de Bettina Angeletti.

Para los estudiantes, el contraste es evidente. “Mientras se profundiza el vaciamiento de la universidad pública, seguimos viendo denuncias públicas sobre el enriquecimiento de funcionarios como Adorni que contrastan con la crisis que vivimos estudiantes y docentes. Exigimos que se deje de ajustar sobre la educación y que se aplique de manera inmediata la ley de presupuesto universitario ya aprobada”, sostuvo Bonfante.

El conflicto universitario sigue escalando. Los docentes nucleados en la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires convocaron a 48 horas de paro para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y respaldada por un fallo judicial.

La norma establece una recomposición salarial equivalente a la inflación. Desde noviembre de 2023 hasta hoy, ese ajuste debería alcanzar el 49 por ciento.

Sin embargo, el Gobierno anunció aumentos muy por debajo de ese nivel: 2,5 por ciento para enero, 2,2 para febrero y 2 para marzo.

La secretaria general de AGD-UBA, Laura Carboni, lo resumió sin rodeos: incluso si se paga ese 6,7 por ciento acumulado, el Gobierno seguiría “a años luz del 49 por ciento necesario para equiparar la inflación, tal como establece la ley que no está aplicando”.

En Caballito, mientras tanto, la escena dejó una postal elocuente: docentes dando clase en la vereda y patrulleros rodeando el edificio del jefe de Gabinete.