ANDIS: La Cámara Federal insiste en investigar origen de los audios

11/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Diego Spagnuolo, procesado por Casanello, causa donde se muestra a funcionarios «tomando el control» de Andis para usarla como vía de enriquecimiento. Imagen: Web.
La Cámara Federal porteña desató un nuevo round judicial que amenaza con dinamitar la ya convulsionada causa ANDIS: uno de los tribunales más influyentes del fuero federal anuló de plano la decisión del juez Sebastián Casanello y ordenó investigar a fondo el origen y la veracidad de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo que desataron el escándalo de presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad.

El fallo, firmado por los jueces Martín Irurzun y Roberto Boico, revierte el rechazo inicial de Casanello y obliga a dilucidar de una vez por todas si esas grabaciones que pusieron en jaque a funcionarios nacionales fueron obtenidas de forma legal o si, por el contrario, podrían ser un montaje o una maniobra de inteligencia artificiosa. La resolución, adoptada por mayoría, expone la incertidumbre que desde el comienzo corroe a la causa: nadie sabe con certeza de dónde salieron esos archivos ni en qué contexto se produjeron.

Los audios en cuestión son explosivos: en varios fragmentos, un hombre con voz atribuida a Spagnuolo describe un presunto esquema de pagos de coimas del 3 por ciento a proveedores de medicamentos para la ANDIS, con menciones directas a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al subsecretario Eduardo “Lule” Menem. Esa filtración, que generó un terremoto político judicial y mediático a fines de 2025, fue la chispa que encendió la causa que hoy tiene a 19 personas procesadas por asociación ilícita, cohecho y defraudación al Estado.

Pero el debate sobre la autenticidad de las grabaciones no es nuevo: la defensa de Spagnuolo presentó pericias privadas que aseguran que los audios fueron manipulados, editados y hasta generados con inteligencia artificial, y esta argumentación fue reproducida ante la Cámara Federal como parte del reclamo de nulidad de todo el caso. Según esa postura, si las grabaciones son “fruto del árbol envenenado”, todo lo que se construyó sobre ellas estaría viciado de ilegalidad.

El tribunal ordenó entonces una investigación paralela específica sobre el origen de los audios y, mientras tanto, pidió que Casanello explique qué otras pruebas —más allá de las grabaciones— sustentan la causa principal. La incertidumbre reina en los pasillos judiciales: para los camaristas, no se puede minimizar la duda sobre la génesis de la prueba que detonó un escándalo de magnitudes políticas.

Este giro ocurre apenas un día después de que el juez Casanello procesara a Spagnuolo y decenas de imputados sin prisión preventiva por graves delitos, aunque mantuvo viva la investigación sobre la droguería Suizo Argentina y otras empresas vinculadas.

La causa ANDIS, ya de por sí envuelta en sospechas de enriquecimiento ilícito y presión política, se hunde ahora en una disputa técnica y jurídica que podría terminar por debilitar o incluso desarmar la principal evidencia que la alimentó: los audios filtrados. La pulseada por establecer si esas grabaciones nacieron de una conversación real, de un montaje o de un entramado de inteligencia no solo definirá el destino procesal de Spagnuolo y los demás imputados, sino que pondrá en el centro del escenario judicial una pregunta mayor: ¿hasta qué punto la Justicia puede sostener una causa con pruebas cuya autenticidad está bajo estricta sospecha?