10/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: La situación de los comedores preocupa en un «contexto de precariedad».
El nuevo informe 2025 del Consejo Social de la UNLP prende todas las alarmas: la red de comedores populares está colapsando y la crisis golpea fuerte en los barrios. Inés Iglesias, presidenta del organismo, lo resume sin vueltas: “Hay más hambre y menos capacidad de respuesta”.
El estudio pulveriza el relato oficial y los números del Indec que hablan de una supuesta baja en la pobreza. En los comedores, la realidad es otra: cada vez más gente llega pidiendo un plato y los recursos desaparecen. Lorena, trabajadora sociocomunitaria de Los Hornos, lo dice claro: “Antes alcanzábamos; ahora no llegamos a nadie”.
Menos manos, menos comida, menos todo
El recorte del Potenciar Trabajo —rebautizado “Volver al Trabajo”, pero con el mismo monto congelado en 70 mil pesos— dejó a los comedores sin voluntarios. La gente prefiere buscar alguna changa: cocinar por ese salario ya no sirve para nada. Resultado: cierre de espacios y agotamiento extremo entre quienes siguen sosteniendo la olla.
Los programas bonaerenses MESA y SAE contienen como pueden, pero los nacionales, dicen desde la UNLP, parecen apuntar a desmantelar la organización comunitaria. Y en ese vacío, avanza otro actor: los narcos, que ganan terreno en los barrios donde el Estado se retira.
Cocinas apagadas y garrafas imposibles
Si antes un comedor compraba tres garrafas al mes, ahora llega a una. El resto se reemplaza como sea: leña, menos días de apertura o directamente cerrar.
El precio de la garrafa disparó una “fiebre de la leña”, donde hasta conseguir ramas se volvió una odisea. Cocinar con leña a 32 °C es un riesgo más que un recurso.
La AUH sube… pero rinde menos que nunca
Aunque la AUH y la Tarjeta Alimentar aumentaron, la plata dura menos días y alimenta menos bocas. Hoy incluso trabajadores formales dependen del comedor. Las familias dejaron de comprar ropa, viajar en colectivo y hasta de renovar el calzado de los chicos.
La paradoja: la AUH cubre a los menores, pero nadie cubre a los adultos que deben salir a buscar trabajo, cuidar, cocinar y sostener todo.
Desconfianza total en los números oficiales
Iglesias apunta directo al corazón del relato económico:
“Si ya maquillaron el crecimiento y usan una canasta vieja para medir la inflación, ¿por qué creer la EPH?”
Según el Consejo Social, la medición oficial no refleja lo que consumen los sectores populares; si lo hiciera, la pobreza sería mucho más alta.







