«COMERCIANTES DE SALTA EN CRISIS CIERRAN NEGOCIOS»

12/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Cierre de negocios en Salta por la crisis generada por el gobierno nacional de Javier Milei.
La crisis dejó de ser un rumor en los pasillos del comercio salteño para convertirse en un diagnóstico brutal. Y lo dicen quienes viven de vender todos los días. Desde la Cámara de Comercio de Salta, su presidente Gustavo Herrera salió a pinchar el relato de los indicadores optimistas y lanzó una frase que cayó como un baldazo de agua fría: la crisis no empezó hace siete meses, como algunos intentan instalar, sino que lleva casi dos años golpeando al comercio.

Herrera lo dijo sin rodeos en una entrevista radial y dejó al descubierto lo que muchos comerciantes repiten en voz baja mientras miran vitrinas cada vez más vacías. La retracción del consumo no es un fenómeno reciente ni pasajero: es un proceso largo que viene arrastrándose desde hace tiempo y que atraviesa casi toda la gestión del presidente Javier Milei.

En ese escenario, el comercio salteño vive una etapa de supervivencia. Puertas adentro, los negocios hacen malabares para no bajar la persiana: reducir gastos, recortar costos, ajustar estructuras y repensar cómo seguir funcionando en un contexto donde cada venta cuesta más y cada cliente mide cada peso antes de sacarlo del bolsillo.

Pero el problema no es solo cuánto se vende, sino cómo se vende. Herrera explicó que el consumo no desapareció, pero cambió radicalmente. La gente dejó de comprar como antes: ya no se estoquea, no se apura, no gasta por impulso. Ahora compara precios, recorre locales y busca la opción más barata como si cada compra fuera una pequeña batalla contra la inflación.

Ese cambio en los hábitos de compra está obligando a los comerciantes a reinventarse a la fuerza. El presidente de la Cámara lo describió con crudeza: los negocios están revisando cada engranaje de su funcionamiento interno para intentar seguir siendo competitivos en un mercado que se volvió feroz.

Mientras tanto, la postal económica de Salta muestra un panorama inquietante: consumo retraído, comerciantes ajustando al límite y una actividad que camina por la cuerda floja. La frase de Herrera terminó funcionando como un golpe directo al relato de la recuperación: si quienes venden todos los días hablan de casi dos años de crisis, el problema parece bastante más profundo que un simple bache coyuntural.

En el fondo, el mensaje que sale desde el corazón del comercio salteño es tan simple como incómodo: la crisis no es nueva, no es breve y tampoco parece tener una salida inmediata. Y mientras las estadísticas discuten tiempos y porcentajes, en los negocios del centro y de los barrios la pregunta es mucho más concreta: cuánto más puede resistir el comercio antes de que las persianas empiecen a caer una detrás de otra.