27/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: El Gobierno consiguió aprobar el Presupuesto 2026 con un AJUSTE EDUCATIVO que cruza todas las líneas rojas. La Cámara Alta dio luz verde al Presupuesto. Imagen: Senado Argentina/Charly Diaz Azcue.
En una noche frenética de 10 horas de debate parlamentario, el oficialismo terminó imponiendo su controvertido Presupuesto 2026 en el Senado de la Nación con 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención, sellando un triunfo clave para el Gobierno de Javier Milei.
Pero la verdadera bomba política fue la aprobación del Capítulo 2, que incluye el desfinanciamiento de educación, ciencia y técnica, y la derogación de las protecciones que obligaban a invertir al menos el 6 % del PBI en educación y un 1 % en ciencia y tecnología.
Ajuste profundo con ayuda inesperada:
Mientras el oficialismo esperaba naufragar en las negociaciones, tres gobernadores clave —Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta)— rompieron filas y aportaron sus votos para salvar el capítulo más discutido. La jugada fue calificada por críticos como una traición histórica a la educación pública argentina y un guiño político a la Casa Rosada.
División interna e indignación:
El voto se dio con fractura interna en el peronismo y aliados opositores que no respetaron las órdenes de bloque. Incluso senadores de la UCR que habían prometido oponerse al ajuste terminaron apoyándolo.
Qué significa este presupuesto para la Argentina real:
Este plan no es un “presupuesto más”, sino una declaración de guerra contra el sistema educativo y científico del país.
✅ Se aprobó el presupuesto general.
❌ Pero se eliminan garantías históricas de inversión en educación pública, universidades, ciencia y defensa.
❌ Se condiciona el financiamiento de universidades bajo estrictos requisitos administrativos.
Senadores de sectores opositores gritaron que este ajuste corta de raíz las esperanzas de estudiantes, docentes e investigadores. En el salón, mientras unos celebraban, otros denunciaban un ataque al futuro del país.
El oficialismo festeja su victoria como una “garantía para equilibrio fiscal”; opositores la pintan como el inicio de un recorte sin precedentes que amenaza la educación pública argentina.







