CRECE RECHAZO A MILEI, LA ECONOMÍA KO Y EL OFICIALISMO SE RESQUEBRAJA

13/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Se intensifica la baja en el apoyo al Presidente. Imagen: Archivo.
Los números no mienten, aunque molesten. Y esta vez, el golpe pega directo en la línea de flotación del gobierno de Javier Milei. Según la última medición de la consultora Zubán Córdoba, si hoy fueran las elecciones, el 60,7 por ciento de los argentinos no votaría por su reelección. Un dato que no solo incomoda: expone un desgaste acelerado en apenas meses de gestión.

Del otro lado, el respaldo se achica: apenas un 29,4 por ciento sostiene que lo volvería a elegir. El resto, entre indecisos y desencantados, completa un mapa que ya no muestra entusiasmo sino fatiga. La muestra, tomada entre el 1 y el 3 de abril sobre 2200 casos, refleja algo más profundo que una simple oscilación: una crisis de legitimidad en desarrollo.

El motivo principal del rechazo es tan concreto como cotidiano: la economía. Para el 47 por ciento de los encuestados, la “mala gestión económica” es la razón central para darle la espalda al oficialismo. No es un dato aislado. La inflación no cede, los salarios pierden y sectores clave como la industria y la construcción siguen en retroceso. El número de marzo que dará a conocer el INDEC promete agregar más tensión a un escenario ya cargado.

Pero el malestar no termina en el bolsillo. El 24,7 por ciento apunta al incumplimiento de promesas de campaña, mientras que un 21,5 por ciento menciona directamente factores ligados a la corrupción. En ese terreno, los escándalos empiezan a acumularse y erosionan la credibilidad de un gobierno que había hecho de la “casta” su principal enemigo discursivo.

El caso de Manuel Adorni todavía no había explotado en su máxima dimensión al momento de la encuesta, pero ya orbitaba como ruido de fondo. Las declaraciones judiciales por las operaciones inmobiliarias y los préstamos bajo sospecha suman presión en un oficialismo que también enfrenta tensiones internas. Mientras Karina Milei insiste en sostener a Adorni, puertas adentro crece el murmullo: pocos quieren salir a defenderlo públicamente.

Se intensifica la baja en el apoyo al Presidente. 

El núcleo duro que aún respalda al Presidente se sostiene más por convicción que por resultados. Un 47 por ciento dice confiar en su liderazgo, mientras que un 21,6 por ciento lo apoya principalmente por rechazo al peronismo. La adhesión ideológica convive con el voto “en contra de”, una base que empieza a mostrar grietas.

Del otro lado, el rechazo también se reorganiza. Casi la mitad de quienes no votarían a Milei apoyaría una alianza amplia para derrotarlo, mientras que un 46,4 por ciento se inclina por una opción de centro más moderada. Y hay un dato que enciende alarmas en todo el arco político: el 62,4 por ciento cree que el país necesita un candidato nuevo, ajeno a los partidos actuales. Es decir, el desgaste no es solo oficialista.

Incluso entre quienes lo votaron, aparecen señales de fuga. Un 33,9 por ciento reconoce haber reducido o retirado su apoyo, principalmente por la situación económica, pero también por promesas incumplidas y dudas sobre la transparencia.

Frente a este panorama, Milei eligió el ataque. Apuntó contra encuestadoras, periodistas y medios, a los que acusó de operar con datos “sesgados”. Sin embargo, en un gesto poco habitual, terminó admitiendo lo evidente: “estos últimos meses fueron duros”. Una frase que rompe el relato triunfalista y deja al descubierto la fragilidad del momento.

La economía no arranca, los escándalos se acumulan y el respaldo social se erosiona. El experimento libertario enfrenta su primera gran prueba de desgaste. Y esta vez, los números no acompañan.