23/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: Criptoescándalo en Casa Rosada, Milei firmó un acuerdo secreto con el creador de $LIBRA antes del derrumbe. Imagen: Milei. Ilustrativa.
No fue un tuit impulsivo. No fue un error aislado. No fue ingenuidad.
Quince días antes de promocionar la criptomoneda $LIBRA —que terminó en un colapso millonario— el presidente Javier Milei firmó en Casa Rosada un acuerdo de “estricta confidencialidad” con Hayden Mark Davis, el empresario estadounidense señalado como creador del token.
El documento, revelado por una investigación periodística, confirma lo que hasta ahora era una sospecha: Davis fue designado asesor del Estado nacional antes del escándalo, mientras se gestaba una operación cripto que dejó miles de damnificados y causas abiertas en la Justicia argentina.
“Me arrepiento”, pero firmó antes
Días atrás, Milei intentó despegarse del caso y admitió que no volvería a publicar el tuit promocional de $LIBRA. “Ex ante estaba convencido. Ex post no lo haría”, dijo.
Pero la realidad lo contradijo con papeles: el 30 de enero, dos semanas antes del lanzamiento y desplome de la cripto, Milei y Davis sellaron un acuerdo confidencial dentro de la Casa Rosada.
No fue improvisación. Hubo contrato. Hubo acceso. Hubo Estado.
El acuerdo que el Gobierno no contó
El documento, de apenas dos carillas, está redactado en primera persona y lleva la firma de Davis. Allí se lo designa como asesor ad honorem del Gobierno argentino en áreas sensibles:
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Automatización del Estado mediante smart contracts
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Digitalización y almacenamiento de documentos públicos
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Desarrollo de ecosistemas blockchain e inteligencia artificial
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Capacitación de funcionarios públicos
Todo bajo una cláusula central: “La más estricta confidencialidad”.
Davis se comprometía a guardar secreto absoluto sobre la información a la que accediera, salvo orden judicial. Nada de transparencia. Nada de control público.
El personaje detrás del token
El dato es explosivo por una razón clave: Hayden Davis no es un referente global de la tecnología, sino un empresario vinculado a memecoins altamente volátiles, el tipo de activos que suelen terminar en estafas.
Expertos cripto argentinos advirtieron que no existían antecedentes sólidos que justificaran entregarle asesoramiento sobre documentación pública o sistemas del Estado.
La pregunta es inevitable: ¿Iban a quedar datos oficiales argentinos en manos de un creador de tokens especulativos?
La revelación adquiere un peso demoledor cuando los hechos se alinean en tiempo y forma.
- El 30 de enero, el mismo día en que se firmó el acuerdo confidencial, Hayden Davis ingresó a la Casa Rosada acompañado por Mauricio Novelli, uno de los imputados en la causa por presunta estafa vinculada a $LIBRA y señalado como el principal intermediario entre el empresario estadounidense y el presidente Javier Milei.
La reunión figura oficialmente en el Registro Único de Audiencias, aunque sin una sola mención al convenio que se habría firmado bajo reserva absoluta. - Ese mismo día, se detectaron dos transferencias realizadas por Davis por un total de medio millón de dólares digitales hacia una cuenta a nombre de Orlando Mellino, quien posteriormente derivó esos fondos a una billetera identificada como CPE 22, utilizada para convertir criptomonedas en dólares billete. Movimientos financieros hoy bajo investigación.
- Catorce días después de esa reunión, Milei publicó en su cuenta de X el contrato exacto para comprar $LIBRA, impulsando públicamente la criptomoneda que terminaría en un derrumbe estrepitoso.
- Tras el colapso, el escándalo tomó dimensión internacional cuando el sitio especializado Coindesk difundió un mensaje atribuido a Davis en el que el empresario se jactaba de su influencia directa sobre el Presidente:
“Podemos hacer que Milei tuitee, haga reuniones en persona y haga una promoción. Yo lo controlo”.
La secuencia —reunión oficial, transferencias millonarias, promoción presidencial y desplome— demuele la versión del error casual y refuerza la sospecha de una operatoria planificada, con actores identificados y un rol del Estado que hoy está bajo la lupa judicial.
“Podemos hacer que Milei tuitee, haga reuniones en persona y promocione. Yo lo controlo”.
Milei niega la estafa, la Justicia investiga
Pese a todo, el Presidente insiste: “No hubo estafa. En Estados Unidos liberaron los fondos”.
Pero en Argentina hay causas abiertas, querellas activas y una Comisión Investigadora en el Congreso. El fiscal Eduardo Taiano ordenó peritar celulares y dispositivos de los imputados (muy tarde), entre ellos Novelli y Sergio Morales, exasesor de la CNV y vinculado a Karina Milei.
El objetivo es claro: saber quién le dio al Presidente el código que publicó y qué rol jugaron los funcionarios públicos en la operatoria.
Un documento que todavía no está en el expediente
Un dato inquietante: el acuerdo confidencial todavía no fue incorporado formalmente a la causa judicial.
Las querellas ya anticiparon que intentarán sumarlo como prueba clave. Desde la oposición, el diputado Maximiliano Ferraro fue directo:
“Con toda esta información pública, la Justicia no puede seguir mirando para otro lado”.
El rompecabezas se completa
Hoy ya no se discute si Milei “se equivocó” con un tuit. Lo que está en juego es si el Estado fue parte de una maniobra cripto opaca, con contratos secretos, reuniones previas, transferencias digitales y promoción presidencial.
$LIBRA no fue un accidente.
Fue un escándalo planificado en silencio.
Y recién empieza a salir a la luz.
Con información de Página/12 y Tiempo Argentino.







