02/12/2025.- Salta al Instante.- Foto portada: La diputada Villaverde, podría no asumir como senadora por coletazos de su vínculo con Fred Machado
La novela libertaria suma un capítulo inesperado. La senadora electa por Río Negro, Lorena Villaverde, finalmente no asumiría su banca en la Cámara Alta y permanecería en Diputados, donde todavía tiene mandato hasta 2027. El volantazo habría llegado directamente desde la Casa Rosada, más precisamente de Karina Milei, que ordenó congelar su desembarco en el Senado.
El dato no es menor: este miércoles 3 de diciembre, a las 11, Villaverde debía formalizar su renuncia a Diputados. Pero el libertarismo decidió apretar el freno a último minuto.
La Moneda Libertaria, en tensión
Hasta hace pocos días, la decisión estaba envuelta en rumores cruzados, silencios incómodos y gestos contradictorios dentro del oficialismo. Según fuentes con llegada al despacho presidencial, el propio Javier Milei había impulsado meses atrás que Villaverde pasara al Senado para reforzar la representación libertaria en la Cámara que preside Victoria Villarruel.
Pero los planes cambiaron al ritmo de los escándalos. En el entorno libertario reconocen que la diputada rionegrina se convirtió en un “activo tóxico”: denuncias de estafas, acusaciones por precarización laboral y, sobre todo, sus vínculos con el presunto narcotraficante Fred Machado y su primo Claudio Cicarelli. Todo eso, sumado a la sobreexposición mediática, encendió alarmas en Balcarce 50.
En ese escenario, un desembarco en el Senado podía transformarse en un tiro en el pie para el oficialismo. “Mejor que siga en Diputados, donde es más fácil controlar daños”, sintetizó una fuente libertaria que pidió anonimato.
El plan B de Karina
La que inclinó definitivamente la balanza fue Karina Milei. La hermana del Presidente y dueña del teléfono que decide ascensos y descensos en LLA, intervino para frenar la llegada de Villaverde al Senado y garantizar que se quede en la Cámara Baja.
El argumento: vale más un voto seguro en Diputados que un escándalo permanente en el Senado. Además, la diputada tiene fuerte llegada a sectores evangélicos de Río Negro, un capital político que Karina no quiere arriesgar.
Con la decisión tomada, el asiento en el Senado quedaría en manos de Enzo Fullone, segundo en la lista y un dirigente más dócil para el engranaje libertario. No es del riñón mileísta, pero es cercano a “Lule” Menem y mantiene buen diálogo con el diputado electo Aníbal Tortoriello.
El reemplazo, sin estridencias
La llegada de Fullone al Senado apunta a bajar la espuma. Fue titular de Vialidad Nacional en Río Negro y también suena como futuro delegado patagónico del Ministerio del Interior. Un perfil menos ruidoso que el de Villaverde y, sobre todo, sin causas resonando en los tribunales.
Dentro del oficialismo circula otra razón no menor: los fueros. Villaverde seguirá blindada si permanece en Diputados. Llevarla al Senado, dicen en LLA, podía abrir la puerta a pedidos de impugnación y nuevos terremotos mediáticos.
Operativo: esconder la basura bajo la alfombra
Aunque aún no hubo anuncio oficial, en el Congreso ya se da por descontado que Villaverde no jurará como senadora. La confirmación informal llegó después del viernes 28 de noviembre, cuando juraron 23 senadores… menos ella. Su pliego volvió a la Comisión de Asuntos Constitucionales y allí quedará hasta nuevo aviso.
La apuesta del oficialismo es simple: cerrar cuanto antes un frente incómodo y encarrilar una agenda legislativa que se viene cargada y necesita disciplina partidaria.
Así, la dirigente que semanas atrás era presentada como una ficha clave para robustecer el bloque libertario en el Senado ―y que el propio Presidente defendió públicamente― quedará finalmente anclada en la Cámara Baja, con sus fueros intactos y lejos del foco de mayor exposición.
En paralelo, Fullone se prepara para ocupar la banca que Villaverde nunca llegará a estrenar. Y mientras tanto, en los pasillos libertarios ya se admite lo que pocos quieren decir en voz alta: recién estamos conociendo el principio de todo lo que Villaverde puede arrastrar. El resto, aseguran, podría terminar sacudiendo mucho más que el tablero rionegrino.
Con información de Página/12.







