07/12/2025.- Salta al Instante.- Por Nico Ortiz,- Foto portada: Crisis en el IPS, Claudio Del Plá acusa un intento de ajuste encubierto y reclama una auditoría independiente.
En el programa “Mi Gran Noche”, conducido por Mabel Corrales y Fernando Echazú, el dirigente del Partido Obrero, Claudio Del Plá, advirtió que la obra social provincial atraviesa una crisis profunda que el Gobierno intenta resolver “ajustando a jubilados, trabajadores y afiliados de menores ingresos”.
La preocupación por la situación del Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS) volvió al centro del debate tras la entrevista a Claudio Del Plá, quien expuso con detalle las maniobras oficiales, el deterioro del servicio y el impacto directo sobre los 270.000 salteños que dependen de la obra social.
Un servicio cada vez más caro y deteriorado
Del Plá explicó que el sistema vive un deterioro sostenido que obliga a los afiliados a cubrir cada vez más gastos de bolsillo. Conseguir una consulta sin copagos o plus se volvió casi imposible. En varias especialidades, dijo, los montos exigidos por los prestadores pueden llegar a entre 15.000 y 80.000 pesos.
“Es un servicio que está siendo desfinanciado y eso se está trasladando brutalmente al afiliado”, señaló.
El proyecto que desató la indignación: sacar a los jubilados del IPS
El dirigente recordó que, hace unos meses, el Gobierno provincial presentó —y retiró en 48 horas— un proyecto de ley que planteaba transferir a los jubilados al PAMI.
Para Del Plá, la maniobra no fue un error sino un intento deliberado de descargar el déficit del IPS sobre quienes más consumen prestaciones: “Uno aporta toda la vida a la obra social para que, al llegar la jubilación, te digan que te pases a otro lado porque representás un gasto”.
El proyecto cayó rápidamente debido al rechazo social, pero para el dirigente “ahí está la madre del problema”: la voluntad oficial de hacer un gran ajuste sobre el sistema.
Aportes confiscatorios en los municipios
Otro punto crítico fue la resolución que estableció un piso de aportes para trabajadores municipales, incluso quienes ganan salarios muy bajos.
Del Plá dio un ejemplo contundente: empleados en blanco que cobran 300.000 pesos hubieran tenido que destinar 50.000 o 60.000 pesos sólo para la obra social. “Era quitarles la comida”, afirmó. La medida derivó en una crisis y obligó al Gobierno a subsidiar municipios, sin resolver el fondo del problema.
El Gobierno acusa corrupción, pero no investiga lo propio
Del Plá rechazó que la actual intervención del IPS pueda esclarecer algo, ya que se trata de “el Gobierno interviniéndose a sí mismo”.
“¿Quién dirigió el IPS los últimos seis años si no los funcionarios puestos por Sáenz? No se puede esperar que un interventor del propio gobernador audite a fondo la gestión”, sostuvo.
El legislador también reclamó explicaciones sobre compras del Ministerio de Salud, como las realizadas a la droguería Suizo-Argentina. Contó que presentó pedidos formales de información hace más de dos meses y aún no obtuvo respuestas.
Salarios a la baja, costos en alza y corrupción: un combo explosivo
A nivel nacional y provincial, Del Plá señaló que las obras sociales están golpeadas por tres factores simultáneos:
Salarios estancados o a la baja, que reducen aportes.
Costos médicos y medicamentos que crecen por encima de la inflación.
Prácticas corruptas en compras, licitaciones y facturación.
Esto, explicó, empuja a obras sociales históricas a situaciones límite: desde la del Ingenio Tabacal hasta la de la UNSa, que hoy no logra sostener su esquema prestacional.
“Quieren que la crisis la paguen los de abajo”
Para Del Plá, la crisis del IPS es parte del ajuste general que atraviesa el país:
“Se mete en todos los aspectos de la vida social: educación, obra pública, salarios y ahora la salud. Pretenden que la crisis la pague el docente, el médico, el jubilado, el trabajador”.
El último episodio —la suspensión de prestaciones por parte del Círculo Médico, que dejó a miles de afiliados sin cobertura— mostró, dijo, “la gravedad y el riesgo real de que la obra social deje de funcionar”.
La propuesta: una auditoría independiente y participación de los afiliados
Del Plá fue categórico: la única salida es una auditoría independiente con participación de los propios afiliados, no una intervención manejada por el Gobierno.
“Los afiliados somos quienes ponemos la plata todos los meses. Somos los únicos que podemos garantizar que se destape la verdad sobre los sobreprecios y la mala gestión”, afirmó.
También reclamó que el Estado se haga cargo de garantizar la continuidad del servicio y que se transparente cómo se manejan los fondos.
“Está en juego el derecho a la salud”
Mabel Corrales cerró la entrevista marcando la necesidad de transparencia y control real. Del Plá coincidió: “No se puede ser juez y parte. Lo que propone el Partido Obrero es claro: auditoría de los afiliados y control social de la obra social”.







