DENUNCIAN A CAPUTO POR INTERVENIR EL INDEC

14/02/2026.- Salta al Instante.- Por Jesús Castillo.- Foto portada: Luis Toto Caputo, ministro de Economía, ahora maneja los números del INDEC a su voluntad. Imagen: Web.
En una maniobra que huele a rancio y a tiempos de intervención oscura, el «Toto» Luis Caputo terminó con las huellas dactilares sobre el tablero del INDEC. Lo que era un secreto a voces en los pasillos de Economía se transformó este viernes en una denuncia penal explosiva: el bloque de Unión por la Patria acusa al ministro de «truchar» la realidad para licuar jubilaciones y salarios mientras le vende al mercado una fantasía de desinflación que no llega a las góndolas.

La presentación, que lleva la firma de los diputados Germán Martínez, Paula Penacca y la economista Julia Strada, cayó como una bomba en el Juzgado Federal N° 8 de Marcelo Martínez de Giorgi. Los cargos no son para cualquiera: violación de los deberes de funcionario público, falsificación de documentos públicos y, lo más grave, el quebrantamiento del secreto estadístico.

El «maquillaje» de la inflación

La trama detrás del escándalo es tan burda como efectiva para el relato oficial. Caputo habría ordenado frenar en seco la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), que ya estaba listo para rodar desde enero. ¿El motivo? El nuevo índice refleja con mayor fidelidad el peso de los tarifazos de luz y gas que el Gobierno viene descargando sobre las espaldas de los laburantes. Mantener la metodología vieja, que data de hace dos décadas, le permite al ministro «limpiar» el número final de la inflación y ocultar el impacto real de la motosierra en los servicios.

«Sepan que, aunque truchen los números, no hay manera de tapar la triste realidad económica», disparó Penacca tras la presentación. Y es que el «dibujo» no es solo estético: el IPC es el termómetro que define cuánto cobra un jubilado y qué se discute en una paritaria. Si el termómetro está roto a propósito, lo que hay es un robo por goteo a los bolsillos populares.

Bocón y reincidente

Pero a Caputo no solo lo complica su afán de intervención, sino su propia incontinencia en redes sociales. En la denuncia se remarca que el ministro violó la Ley 17.622 al andar filtrando datos por X (ex Twitter) antes de que el INDEC los hiciera públicos. En un cruce con el periodista Eduardo Feinmann, el ministro soltó sin anestesia que el índice nuevo «daba una décima menos que el actual», admitiendo tácitamente que tiene acceso privilegiado a datos que deberían ser sagrados hasta su publicación oficial.

La salida de Marco Lavagna del organismo, forzada por este avance descarado de la política sobre la técnica, fue el prólogo de este escándalo. Ahora, con el INDEC intervenido de hecho por el Palacio de Hacienda, la credibilidad de las estadísticas públicas argentinas vuelve a estar en el subsuelo.

Mientras el Gobierno se llena la boca hablando de libertad y transparencia, el «Messi de las finanzas» parece haber encontrado su verdadera vocación: la de artista plástico del Excel. La Justicia dirá ahora si el dibujo de Caputo califica como delito o si el país está condenado a vivir en la realidad paralela que el ministro fabrica cada mes para regocijo de la timba financiera.