Denuncian brutal agresión policial en El Quebrachal

26/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Comisaría N°2 de El Quebrachal. Imagen: Captura de video de Facebook.
Familiares denunciaron que al menos siete detenidos fueron golpeados durante una requisa policial en la Comisaría Segunda de El Quebrachal. La Policía sostiene que hubo un altercado iniciado por cuatro internos y que se trató de una requisa de rutina.

Una denuncia familiar puso bajo la lupa el accionar de efectivos de Infantería durante una requisa en la Comisaría Segunda de El Quebrachal. Según el relato de familiares, varios detenidos fueron golpeados con cachiporras, recibieron patadas y al menos uno sufrió impactos de balas de goma.

La denuncia sostiene que alrededor de siete personas privadas de su libertad habrían resultado lesionadas durante el procedimiento realizado el miércoles 23 de septiembre. Las familias también cuestionaron las dificultades que tuvieron para comunicarse con los detenidos y acceder a información sobre su estado de salud.

El episodio ocurrió en la dependencia de la Unidad Regional N° 5, que funciona en el edificio del antiguo hospital de El Quebrachal y aloja a personas detenidas mientras avanzan sus respectivas causas judiciales.

Un familiar denunció golpes dentro de una habitación

Una mujer identificada como N., hermana de uno de los detenidos, relató que su madre intentó visitar al joven durante la jornada del miércoles, pero no pudo ingresar. Según contó, en la comisaría le indicaron que existía una supuesta orden del juez de Garantías Héctor Sebastián Guzmán.

Al día siguiente, la mujer se presentó ante el magistrado y, de acuerdo con su relato, Guzmán negó haber dispuesto tanto la requisa como la suspensión de las visitas. El juez también habría señalado que había recibido información sobre un supuesto amotinamiento, aunque posteriormente le comunicaron que la situación estaba controlada.

Tras tomar conocimiento de lo ocurrido, el magistrado dispuso que al menos dos detenidos fueran trasladados a Joaquín V. González. Allí N. pudo encontrarse con su hermano y, según aseguró, observar directamente las lesiones que presentaba.

De acuerdo con el relato que el detenido le habría realizado, los efectivos de Infantería ingresaron mientras los internos dormían y comenzaron a impartirles órdenes. La situación habría escalado cuando uno de los jóvenes pidió que le hablaran con respeto.

El detenido además tendría dificultades físicas para levantarse y sentarse debido a lesiones sufridas anteriormente en un accidente, con reconstrucciones en fémur, cadera y rodilla.

Denuncian golpes con cachiporras y balas de goma

Según la denuncia familiar, los internos fueron llevados hacia una habitación en la que, de acuerdo con su versión, no había cámaras de seguridad. Allí se habrían producido algunas de las agresiones más graves.

La familiar afirmó que hubo golpes con cachiporras, patadas y disparos de balas de goma. Uno de los detenidos habría recibido impactos en una pierna y quedó con dificultades para caminar.

Otro joven habría terminado con un ojo inflamado, enrojecido y ensangrentado, mientras que las familias reclamaron que se determine si todos los lesionados recibieron atención médica adecuada.

La denunciante también aseguró que otro detenido habría salido de su celda para intentar defender a sus compañeros cuando, según su versión, algunos estaban siendo golpeados en el piso.

La Rural habría intervenido durante el episodio

En el relato familiar también aparece personal de la División Rural, que habría llegado cuando la situación se agravó.

Según N., fueron esos efectivos quienes intervinieron para detener las agresiones que, de acuerdo con su denuncia, estaba protagonizando el personal de Infantería.

La familia reclama ahora que se revisen las cámaras disponibles, se identifique a todos los efectivos que participaron del operativo y se determine quién impartió las órdenes durante el procedimiento.

El juez observó las lesiones

El juez Guzmán habría observado personalmente las lesiones de dos detenidos y ordenado que fueran examinados por un médico.

Uno de los jóvenes que habría recibido impactos de balas de goma debía realizarse estudios y, según la familia, incluso se había planteado la posibilidad de que permaneciera internado. Sin embargo, posteriormente habría sido trasladado nuevamente a la dependencia policial.

La familia cuestionó además que algunos de los estudios médicos indicados no se habrían realizado. Ante esa situación, volvieron a recurrir al juez para solicitar información sobre los informes y la atención recibida.

Las denuncias fueron realizadas junto con la defensa oficial y buscan establecer qué ocurrió durante la requisa y quiénes tuvieron responsabilidad en las presuntas agresiones.

La Policía dio una versión diferente

La Comisaría Segunda de El Quebrachal difundió una versión distinta de los hechos. Según la fuerza, el miércoles se realizó una “requisa de rutina” con participación de efectivos de distintas áreas del Distrito de Prevención N° 5.

La Policía sostuvo que durante el procedimiento se produjo un altercado iniciado por cuatro detenidos, quienes habrían arrojado agua hervida y atacado a los efectivos con golpes de puño y puntapiés.

De acuerdo con esa versión, algunos policías sufrieron lesiones en el rostro y en los miembros superiores.

La fuerza también negó que las visitas familiares hayan sido suspendidas y aseguró que se desarrollaron normalmente durante la tarde.

Además, informó que se iniciaron las actuaciones penales correspondientes, con intervención de la Fiscalía Penal y el Juzgado de Garantías.

Las condiciones de los detenidos, también bajo cuestionamiento

La denuncia familiar no se limita al operativo. También cuestiona las condiciones en las que permanecen alojadas las personas detenidas en la dependencia.

Según N., los internos deben contar con sus propios familiares para conseguir colchones, elementos de higiene y otros artículos básicos. La situación sería especialmente complicada para quienes no tienen familiares que puedan asistirlos.

La mujer también afirmó que el hospital local habría dejado de entregar alimentos mediante un convenio con la Policía debido a falta de pago.

El caso quedó así atravesado por dos versiones contrapuestas: mientras familiares denuncian una presunta violencia policial contra personas privadas de la libertad, la Policía sostiene que sus efectivos fueron atacados durante una requisa y que actuaron frente a un altercado.

La investigación deberá determinar qué ocurrió efectivamente dentro de la Comisaría Segunda de El Quebrachal, qué lesiones sufrieron los detenidos y los policías, y si existieron responsabilidades por el uso de la fuerza durante el procedimiento.

Con información de Salta/12 para Página/12.