04/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
El endeudamiento golpea con fuerza a las familias salteñas. Un informe de CEPA, elaborado con datos del BCRA y CENDEU, contabiliza 186.635 deudores morosos en la provincia. La situación es especialmente crítica entre quienes utilizan billeteras virtuales: la morosidad llega al 36,6%.
La economía de los hogares salteños muestra una señal de alarma: 186.635 personas tienen deudas en situación irregular dentro del sistema financiero, según los datos correspondientes a julio de 2026 analizados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Pero el dato que más preocupa aparece al mirar dónde se concentra el incumplimiento.
Mientras la morosidad de las familias salteñas en el sistema bancario alcanza el 12,3%, el porcentaje trepa al 17,7% cuando se considera el sistema crediticio completo —bancos y proveedores no financieros de crédito—. A nivel nacional, ese indicador es del 15,7%.
El dato que enciende todas las alarmas
El escenario se vuelve todavía más preocupante en las llamadas billeteras virtuales.
En Salta, el 36,6% registra morosidad en este segmento, por encima del 33,9% del promedio nacional. El propio informe señala que las billeteras virtuales concentran los niveles de incumplimiento más elevados del sistema financiero.
Es decir: más de uno de cada tres deudores dentro de este segmento presenta algún grado de irregularidad.
Y aunque los montos individuales de las deudas con billeteras son menores que los registrados en el sistema bancario tradicional, el fenómeno alcanza a una gran cantidad de personas.
De los 186.635 deudores morosos de Salta, 101.512 corresponden exclusivamente a personas endeudadas con billeteras virtuales, mientras que 41.613 tienen deudas exclusivamente con bancos y 43.510 aparecen en ambos segmentos.
Jóvenes y adultos en edad laboral, los más afectados
La deuda tampoco se distribuye de manera uniforme según la edad.
El informe muestra que el 70,8% de los deudores morosos salteños tiene entre 25 y 54 años. El grupo más afectado es el de 25 a 34 años, con 54.114 personas en situación irregular.
Le siguen:
- 35 a 44 años: 45.951 personas.
- 45 a 54 años: 32.153.
- 55 a 64 años: 17.681.
- 65 años y más: 17.617.
- 18 a 24 años: 19.109.
El dato permite dimensionar que el problema golpea especialmente a personas que se encuentran en plena etapa laboral y familiar.
$2,1 millones: la deuda morosa promedio
La deuda tampoco es menor.
En julio de 2026, el préstamo moroso promedio de una familia salteña alcanzó los $2.118.077 considerando bancos y billeteras virtuales.
El promedio es inferior al nacional, que llega a $2.556.203. Sin embargo, las diferencias aparecen según el tipo de entidad: en los bancos, la deuda morosa promedio salteña es de $2.528.229, mientras que en las billeteras virtuales alcanza $1.241.801.
El informe ubica a Salta en el puesto 13° del ranking nacional en cuanto al monto promedio de préstamos morosos.
El dato más duro: 124.727 personas en situación irrecuperable
Dentro de los distintos niveles de irregularidad aparece uno de los números más impactantes del informe.
124.727 personas se encuentran en Situación 5, considerada “irrecuperable”.
A esto se suman 39.931 personas en Situación 4, catalogada como de alto riesgo de insolvencia, y otras 21.979 en Situación 3, correspondiente a problemas o riesgo medio.
La concentración en las categorías más severas permite observar que no se trata solamente de retrasos aislados en los pagos, sino de un universo importante de hogares atravesando distintos grados de dificultad para cumplir con sus obligaciones financieras.
Salta, entre las provincias con mayor cantidad de morosos
En términos porcentuales, Salta registra 17,7% de morosidad y ocupa el puesto 12° entre las 24 jurisdicciones consideradas.
Pero cuando se observa la cantidad absoluta de personas afectadas, la provincia sube al 7° lugar nacional, con sus 186.635 deudores morosos.
La fotografía que deja el informe es contundente: la deuda ya forma parte de la realidad cotidiana de cientos de miles de salteños, con una incidencia particularmente fuerte en las billeteras virtuales y una concentración significativa entre adultos de 25 a 54 años.















