“EL 3% ES UN REGALO”: La frase que desató un escándalo en la Legislatura salteña

22/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El diputado provincial por Metán, Sergio López. Imagen: Captura de Pantalla.
La sesión del martes en la Cámara de Diputados de Salta dejó una escena que corrió el eje del debate político y abrió una polémica que todavía resuena. En medio de una discusión atravesada por el impacto del ajuste del gobierno de Javier Milei y sus consecuencias sobre sectores sensibles como el área de discapacidad, una intervención terminó generando rechazo incluso entre legisladores que no compartían el planteo de fondo.

El protagonista fue el diputado provincial por Metán, Sergio López, quien tomó la palabra para defender a su espacio político en un contexto de cuestionamientos por presuntas irregularidades a nivel nacional. Lo que parecía una intervención más dentro de un debate cargado terminó convirtiéndose en uno de los momentos más tensos de la jornada.

Mientras se analizaban las consecuencias de las políticas nacionales y se discutían denuncias vinculadas al área de discapacidad, López buscó relativizar la gravedad del tema apelando a una comparación con gestiones anteriores. “El ex ministro de Economía y candidato a presidente, Massa, cobraba el 15% por la emisión de la SIRA”, afirmó ante el recinto.

Pero fue la frase siguiente la que terminó de encender la controversia: “Así que el 3%, muchachos, sigue siendo un regalo a comparación de ustedes”. La expresión cayó como una bomba en medio de la sesión. No solo descolocó a los presentes, sino que generó reacciones inmediatas por el sentido implícito de la comparación.

El planteo del legislador se dio en un debate que no se limitaba a la coyuntura nacional. En la sesión también se abordaba la reforma electoral provincial y la reconfiguración del escenario político local. Sin embargo, la intervención de López desplazó el foco hacia un terreno incómodo: el de los límites del discurso político cuando se trata de denuncias de corrupción.

La frase fue interpretada por distintos sectores como una suerte de justificación o relativización de prácticas irregulares, al comparar porcentajes de supuestos hechos de corrupción. Esa lectura fue la que alimentó la rápida reacción dentro y fuera del recinto, donde el comentario fue recibido con sorpresa y críticas.

El clima ya venía cargado por la discusión sobre el ajuste nacional y su impacto en áreas sensibles. La situación de las personas con discapacidad había sido uno de los puntos más delicados del debate, con legisladores que denunciaban recortes y dificultades crecientes en el acceso a prestaciones. En ese contexto, la intervención de López no solo tensó el intercambio, sino que dejó una imagen que sintetizó el malestar.

La polémica no tardó en trasladarse fuera de la Legislatura. Las repercusiones se multiplicaron y la frase quedó instalada como uno de los episodios más llamativos de la jornada. Más allá de las posiciones políticas en juego, el episodio abrió un debate sobre el tono y los límites en la discusión pública, en un escenario donde las acusaciones y comparaciones cruzadas parecen ocupar cada vez más espacio.

Lo que empezó como una sesión atravesada por el impacto de las políticas económicas terminó con una frase que eclipsó el resto de los temas y dejó una pregunta flotando en el recinto: hasta dónde puede llegar el discurso político cuando intenta justificar lo injustificable.