03/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
La crisis energética volvió a golpear con fuerza al norte argentino. En plena ola de frío, las principales industrias de Salta quedaron con restricción total del suministro de gas, obligando a varias empresas a detener completamente su producción mientras esperan una solución que, por ahora, no aparece.
El escenario reavivó las críticas hacia el gobierno de Javier Milei, ya que empresarios del sector aseguran que las demoras en la reversión del Gasoducto Norte, una obra considerada estratégica para abastecer a la región con gas de Vaca Muerta, terminaron provocando una crisis que, según afirman, era completamente previsible.
Fábricas funcionando al 0%
El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta, Julio Fazio, confirmó que desde las seis de la mañana del jueves las grandes industrias pasaron de operar con una restricción del 50% a quedarse sin suministro.
«Hoy estamos restringidos a consumo cero», aseguró.
En empresas como Cerámica Salteña, la producción fue suspendida casi por completo y solo se utiliza el mínimo gas indispensable para mantener los hornos encendidos y evitar daños irreversibles en la infraestructura.
La situación obligó incluso a reorganizar la actividad industrial, adelantar vacaciones del personal y programar paradas técnicas de hasta 25 días.
Hay gas… pero no puede llegar al Norte
Para los empresarios, el problema no radica en la producción de gas.
Argentina registra niveles récord gracias al desarrollo de Vaca Muerta, pero la infraestructura necesaria para transportar ese recurso hacia el NOA sigue siendo insuficiente.
«La Argentina tiene gas de sobra. Lo que falta es capacidad para transportarlo», sostuvo Fazio.
El cuello de botella continúa siendo la reversión del Gasoducto Norte, una obra destinada a reemplazar el histórico abastecimiento desde Bolivia por gas proveniente de la cuenca neuquina.
Una obra estratégica que llegó tarde
El proyecto había sido presentado como una de las inversiones energéticas más importantes del país.
Su objetivo era garantizar el abastecimiento de provincias como Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, La Rioja y Córdoba, además de impulsar la minería, la industria y reducir las importaciones de gas.
Sin embargo, empresarios recuerdan que la paralización de la obra pública durante los primeros meses de la gestión de Milei provocó un atraso que hoy impacta de lleno sobre el sistema energético.
Aunque posteriormente los trabajos fueron retomados, el tiempo perdido terminó trasladándose al invierno de este año.
Una crisis que ya había sido advertida
Desde la Unión Industrial aseguran que el Gobierno conocía el escenario desde hace meses.
Ya en mayo habían advertido que el Norte enfrentaría restricciones severas si no se completaban las obras de transporte y si el Estado dejaba de intervenir en la compra de gas natural licuado para cubrir los picos de consumo invernal.
A eso se sumó el fuerte incremento internacional del precio del GNL, que hoy cuesta varias veces más que el gas producido en Vaca Muerta.
Para muchas industrias, ese costo resulta directamente imposible de afrontar.
Sin respuestas concretas
Mientras el gobernador Gustavo Sáenz, cámaras empresarias y distintos legisladores realizan gestiones para intentar aliviar la crisis, las soluciones disponibles apenas permiten cubrir una parte de la demanda.
Por ahora, las empresas siguen esperando que el aumento de las temperaturas reduzca el consumo residencial y permita recuperar parte del suministro.
Pero la conclusión del sector industrial es contundente: el Norte argentino produce menos, pierde competitividad y paga hoy el costo de una infraestructura que, según denuncian, no estuvo lista cuando más se necesitaba.







