06/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
La situación económica en Salta muestra un deterioro persistente que no encuentra piso. Un nuevo informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que el consumo en supermercados de la provincia continúa en fuerte retroceso, con caídas que alcanzan el 23% respecto de los niveles previos al ajuste económico iniciado a fines de 2023.
Según el estudio, las ventas en supermercados salteños se redujeron un 7,1% en el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, y se ubican aún 22,8% por debajo de 2023, lo que evidencia una recuperación que nunca llegó.
El dato más alarmante es el impacto directo sobre los hogares: el informe estima que los salteños dejaron de percibir hasta $374.084 millones en masa salarial desde noviembre de 2023, una pérdida que se traduce en menos consumo, menos actividad comercial y un mercado interno profundamente debilitado.
La caída no es homogénea, pero sí generalizada. Entre los rubros más afectados aparecen las bebidas, con una baja superior al 15% interanual y más del 35% respecto de 2023. También retroceden las carnes, los productos de almacén y los artículos de limpieza, reflejando un ajuste que ya se traslada directamente a la mesa de los hogares.
Incluso los bienes durables muestran un desplome más severo: los electrónicos y artículos para el hogar registran una caída del 54% en comparación con 2023, un indicador claro del derrumbe del consumo de mayor valor.
Las pocas excepciones —como leves mejoras en lácteos, indumentaria o verdulería— no alcanzan para revertir la tendencia general, que sigue siendo contractiva y sostenida en el tiempo.
El informe vincula de manera directa esta caída del consumo con la pérdida del poder adquisitivo. Aunque algunos indicadores oficiales muestran una leve recuperación salarial, mediciones alternativas basadas en la estructura real de gasto de los hogares indican que los salarios todavía se encuentran por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno.
En ese marco, cada trabajador registrado habría perdido millones de pesos en poder de compra acumulado desde 2023, lo que explica en gran medida el deterioro del consumo masivo en la provincia.
El resultado es un círculo que se retroalimenta: salarios debilitados, consumo en caída y comercios con menores ventas, en un contexto donde la recuperación macroeconómica no logra trasladarse a la economía cotidiana.
Salta, una vez más, aparece como un termómetro del ajuste: una provincia donde los números del consumo no acompañan los discursos de estabilización y donde el bolsillo de las familias sigue pagando el costo más alto.






