EL CONSUMO SIGUE EN TERAPIA INTENSIVA: Ni el Día del Padre logró salvar las ventas y el ajuste vuelve a golpear

06/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
La recuperación económica que pregona el Gobierno de Javier Milei volvió a chocar con la realidad de los comercios. Ni la avalancha de promociones por el Día del Padre, ni el pago del aguinaldo, ni el impulso del Mundial de fútbol alcanzaron para reactivar el consumo: las ventas minoristas volvieron a caer en junio y la crisis sigue golpeando con fuerza al comercio pyme.

El último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló que las ventas minoristas descendieron un 1,3% respecto de mayo, acumulando una caída del 2,5% durante el primer semestre de 2026. Aunque la comparación con junio del año pasado mostró una leve mejora del 0,9%, ese crecimiento fue insuficiente para ocultar el deterioro del mercado interno.

El dato deja al descubierto que el bolsillo de los argentinos continúa bajo presión. Los consumidores siguen restringiendo gastos, priorizan únicamente compras indispensables y postergan la adquisición de bienes durables, reflejando el impacto que el ajuste económico mantiene sobre el poder adquisitivo.

Desde la propia CAME reconocieron que el leve crecimiento interanual estuvo sostenido por factores extraordinarios: el cobro del Sueldo Anual Complementario y el movimiento comercial generado por el Mundial de fútbol. Sin esos estímulos temporales, el panorama habría sido aún más preocupante.

La situación también se refleja en el ánimo de los comerciantes. Casi seis de cada diez empresarios consideran que el contexto actual no ofrece condiciones para invertir, mientras predominan la incertidumbre y la preocupación por el aumento de los costos fijos, la caída del consumo y la creciente competencia de productos importados.

Los números muestran además un comportamiento desigual entre los distintos sectores. Perfumería y Farmacia lograron registrar mejoras impulsadas por compras específicas, mientras que rubros vinculados al equipamiento del hogar, la construcción y el calzado continuaron perdiendo terreno.

Otro dato que confirma el cambio de hábitos es el crecimiento del comercio electrónico. Las ventas online aumentaron un 16,7% interanual, aunque ese avance no alcanzó para compensar la debilidad del consumo general ni aliviar la situación de miles de comercios tradicionales.

El panorama que describe CAME contradice el relato oficial de una economía en plena recuperación. Mientras el Gobierno insiste en mostrar indicadores macroeconómicos positivos, el mercado interno continúa sin reaccionar y miles de pequeños comerciantes siguen enfrentando un escenario de ventas débiles, rentabilidad en retroceso y proyectos de inversión completamente paralizados.

El ajuste podrá mostrar algunos equilibrios fiscales, pero en las calles la realidad sigue siendo otra: locales con menos clientes, consumidores que cuentan cada peso y un consumo que, lejos de despegar, continúa dando señales de agotamiento.