14/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Manuel Adorni y su contratista, Matías Tabar. Imagen: Web.
El escándalo que rodea a Manuel Adorni sumó un capítulo explosivo tras las declaraciones de su contratista, Matías Tabar, quien admitió públicamente prácticas de evasión vinculadas al rubro de la construcción y dejó frases que sacudieron el tablero político y judicial.
Durante una entrevista radial, Tabar lanzó una frase demoledora: “Acá parece que los únicos que hemos evadido seríamos Manuel y yo”. La declaración cayó como una bomba en medio de la investigación judicial que involucra al funcionario libertario por presunto enriquecimiento ilícito.
Lejos de retroceder, el contratista profundizó sus dichos y aseguró que “es muy normal en la construcción” manejarse fuera de los circuitos formales. Según explicó, “ninguna persona” que hoy construya una vivienda “puede llegar a solventar con sus ingresos la construcción en cuanto a si tiene que declarar todo”.
Tabar también intentó despegar a Adorni de cualquier maniobra directa y afirmó textualmente: “No, es que a mí vino él y me propuso hagamos esto y tiene que ser en negro”. Sin embargo, confirmó que los pagos vinculados a la obra se realizaron en efectivo y reconoció que el funcionario tampoco le exigía facturación constante durante el proceso.
En otro tramo de la entrevista, el contratista reveló que presentará documentación ante la Justicia y admitió que sabía las consecuencias que podía enfrentar al declarar en la causa que tramita en el juzgado federal de Ariel Lijo, con intervención del fiscal Gerardo Pollicita.
“Tampoco me quedaba mucha alternativa”, reconoció Tabar, mientras el expediente continúa avanzando sobre movimientos patrimoniales y financieros vinculados al jefe de Gabinete.
Las declaraciones no terminaron ahí. En medio de la tormenta judicial, Tabar aseguró que mantiene afecto personal por Adorni y lanzó otra frase contundente: “Lo adoro. A él, a su familia”. Luego agregó: “Es una cagada tener que transitar todo esto”.
Las confesiones públicas del contratista volvieron a colocar al entorno libertario bajo máxima tensión política y judicial, en un contexto donde las investigaciones por patrimonio, dinero en efectivo y presuntas irregularidades siguen escalando.






