26/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: BCRA. Imagen: NA.
El Tesoro canjeó con el Banco Central letras por más de $1 billón que vencían la próxima semana. A cambio, entregará bonos que recién vencerán en junio de 2027, mientras Economía busca contener las tasas de interés.
El Gobierno nacional volvió a recurrir al Banco Central para despejar parte de sus compromisos financieros inmediatos. A través de un canje, el Tesoro reemplazó letras por más de $1 billón que vencían la próxima semana por bonos que tendrán vencimiento en junio de 2027.
La operación fue establecida mediante la Resolución Conjunta 51/26 de las secretarías de Finanzas y Hacienda. El Tesoro entregará al BCRA bonos capitalizables identificados como T30J7, con vencimiento en junio del año próximo, a cambio de las letras S31G6, que debían cancelarse el próximo lunes.
De esta manera, el organismo monetario recibirá títulos con un plazo de alrededor de diez meses en lugar de papeles que estaban próximos a vencer.
El mecanismo le permite al Gobierno postergar el pago de más de $1 billón y reducir las necesidades de financiamiento inmediatas.
El Gobierno busca evitar tasas más altas
La decisión ocurre en un escenario en el que el equipo económico intenta mantener bajo control las tasas de interés y, al mismo tiempo, conseguir financiamiento para afrontar los vencimientos de deuda.
Sin este canje, el Tesoro debería haber buscado refinanciar las obligaciones en el mercado. La expectativa oficial es que esa alternativa podría haber implicado tasas más elevadas, en un contexto de menor crédito y elevados costos financieros.
El bono recibido por el Banco Central podrá convertirse en pesos antes de su vencimiento únicamente mediante una venta en el mercado, lo que podría implicar un descuento sobre su valor.
Una licitación con vencimientos a corto plazo
En paralelo, la Secretaría de Finanzas prepara una nueva licitación de títulos para este jueves.
El menú contempla letras y bonos capitalizables con vencimientos entre noviembre de 2026 y mayo de 2027, además de instrumentos ajustados por CER y títulos vinculados a la evolución del dólar.
Entre las opciones aparecen Lelink con vencimiento el 30 de octubre, títulos ajustables por CER que vencen en enero de 2027 y bonos que serán rescatados entre noviembre de este año y mayo del próximo.
La estrategia apunta a ofrecer instrumentos de plazos relativamente cortos, evitando convalidar rendimientos elevados en el mercado.
El Tesoro enfrenta vencimientos por $12,6 billones
La próxima licitación llega con un volumen importante de compromisos. Según el análisis citado en la información original, el Gobierno enfrenta vencimientos por $12,6 billones, con una importante participación de inversores privados.
El Tesoro cuenta, además, con depósitos por alrededor de $8,3 billones, un colchón financiero que contribuye a afrontar parte de esas obligaciones.
El contexto también está marcado por la evolución del dólar. El tipo de cambio mayorista cerró el martes en torno a los $1.511, mientras los rendimientos de los instrumentos en pesos comenzaron a comprimirse.
Economía frenó la emisión de bonos en dólares
Otro dato relevante es que el Gobierno decidió no incluir en la nueva licitación los bonos AO29 en dólares, instrumento que había utilizado en colocaciones anteriores para conseguir divisas.
A través de esas operaciones, Economía había obtenido algo más de US$1.100 millones, aunque los inversores exigieron rendimientos superiores al 8% anual en dólares.
Ante el temor de que el costo de financiamiento en moneda extranjera continúe aumentando, el Gobierno optó por poner en pausa esas colocaciones y concentrar la nueva licitación en instrumentos de corto plazo.
El resultado es una estrategia financiera que busca ganar tiempo frente a los vencimientos, contener el costo de la deuda y evitar que el mercado imponga tasas todavía más altas.







