EL PAÍS DE MILEI: Despidos, cierres y caos laboral

08/01/2026.- Salta al Instante.- Por Nico Ortiz.- Foto portada: El país de Milei, fábricas cerradas, despidos en cadena y un mapa federal pintado de rojo.
Mientras Javier Milei predica el “milagro libertario” desde los atriles y festeja números fríos en planillas, la Argentina real se desangra. El Mapa Federal de la crisis laboral es un cachetazo a la propaganda oficial: 629 conflictos laborales, cierres de empresas, despidos y suspensiones se multiplican a lo largo y ancho del país.

No es relato opositor ni “resistencia al cambio”. Son datos duros. Son empresas que bajan persianas, trabajadores arrojados a la calle y economías regionales en terapia intensiva.

Un país que se apaga provincia por provincia

Buenos Aires encabeza el ranking del derrumbe, incluyendo cierres, quiebras y despidos masivos en industrias, comercios y servicios. Le siguen Córdoba, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, donde restaurantes emblemáticos, fábricas textiles y firmas históricas no resisten el ajuste salvaje.

En el norte, la situación es directamente dramática: Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca y La Rioja acumulan cierres, ventas forzadas y despidos en sectores clave como el textil, el comercio y la industria regional.

No hay “reconversión productiva”: hay abandono.

La Patagonia tampoco se salva. Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego registran suspensiones, cierres y riesgo de quiebras, con cientos de familias sin horizonte laboral.

Ajuste sin red, mercado sin piedad

El denominador común es el mismo: retiro del Estado, tarifazos, caída del consumo y crédito inexistente. El gobierno de Milei eligió mirar para otro lado mientras el mercado hace lo suyo: arrasar. El resultado es un país donde la “libertad” es para despedir, cerrar y fugar, y la intemperie queda reservada para los trabajadores.

Sectores completos están en colapso:

  • Construcción

  • Maderero

  • Comercio

El experimento Milei, con costo humano

El Presidente insiste en que “lo peor ya pasó”. El mapa federal demuestra lo contrario. Lo peor lo están pasando ahora miles de trabajadores, expulsados del sistema productivo en nombre de un experimento ideológico que no genera inversiones ni empleo, solo ruinas.

Este no es un ajuste técnico. Es una decisión política. Y sus consecuencias ya no se miden en puntos del déficit, sino en familias sin ingresos, ciudades empobrecidas y un país que se apaga.

El mapa está a la vista. Rojo. Ardiente. Y con la firma indeleble del gobierno de Javier Milei.

Basado en información del CEPA.